
La evolución de Gonzalo Fernández Castaño en los últimos meses es un hecho tangible, más que una evidencia. El jugador ya ha dejado claro, por activa y por pasiva, que el putt ha sido clave en esta mejora…
Y José Carlos Gutiérrez, su entrenador, coincide. Era interesante conocer su opinión y, sobre todo, indagar acerca de si, más allá de la mejora con el putter, existía también algún cambio en el swing sobre el que explicar la imparable irrupción del madrileño entre los cincuenta primeros del mundo.
"Técnicamente, Gonzalo no ha variado nada. Nada que podamos ver y describir físicamente. Yo creo que se juntan dos cosas. Por un lado la confianza que ha encontrado él en los greenes. Por otro lado, el modo con que afronta ahora la competición después de un año durísimo por la lesión. Ambas circunstancias han hecho que él sea más paciente en el campo. Sufre menos ansiedad. Así que yo diría que en sus últimos resultados el noventa por ciento del éxito es una cuestión de mentalidad que ha 'nacido' dentro del propio jugador", explica Gutiérrez.
"El trabajo con la parte técnica de su swing ha sido el mismo de años atrás, sin cambios, que iba en la línea de pulir un swing más sólido y consistente. Si acaso se trabaja más de acuerdo a algunas sensaciones concretas que el propio jugador tiene. Por ejemplo, Gonzalo siente ahora mismo que la forma con la que pasa a través de la bola es más compacta. Que, por decirlo de algún modo, todas las partes se mueven al unísono, que todo está más conectado. Son sensaciones del propio jugador que se tratan de potenciar, pero poco más", añade el entrenador.


