
– El caso de Stephen Gallacher es similar al de Jamie Donaldson.
Rondan ya los cuarenta años (el escocés cumplirá 39 en 2013 y 38 el galés), tienen un gran talento y da la sensación de que su palmarés no les hace justicia. Entonces hay que concluir que 2013 es un año justiciero, porque ambos han ganado ya y apenas hemos entrado en el mes de febrero… Barriendo para casa podríamos aplicarle el cuento a Sergio García en los majors… Aunque el español, eso sí, todavía está mucho más en los treinta (acaba de cumplir 33) que en los cuarenta. Pero en edad de merecer, en cualquier caso.
– Lo que le ocurrió ayer a Bernd Wiesberger es casi dramático. Este austriaco no deja de crecer, amparado en su potencia y en un juego que poquito a poco va refinando. Este domingo en Dubai, en una jornada ciertamente complicada, venía jugando cuatro abajo y sin borrón alguno en su tarjeta después de 17 hoyos. Le quedaba el último par 5 y hasta tenía la opción de cerrar el torneo con el mejor resultado de todos el domingo… De salida, al rough. Sin problema. Con el segundo golpe se quedaba delante del agua para tratar de hacer todavía el birdie. Y se fue corto al agua. Dropó y volvió a irse al agua, esta vez traicionado por un ‘backspin’ asesino… Total: nueve. Y a punto estuvo de mojarse por tercera vez. Ocurre además que el austriaco era el 64º del mundo y esta ‘jugada’ le ha costado nada menos que su presencia en el Accenture Match Play, un torneo en el que todavía no ha conseguido meterse nunca… Ha bajado al puesto 65º, el plazo para entrar se cierra este domingo y no juega el Joburg Open. Máxima fatalidad.
– Existen tipos como Stephen Gallacher sobre el planeta. Tipos que ganan un torneo del circuito europeo ocho años y 116 días después de haber ganado el anterior (y único hasta hoy…), y cuyo rostro es incapaz de reflejar nada. Apenas levantaba ligeramente una mano una vez embocó el putt decisivo en el 18. Y lo hizo para agradecer los aplausos del respetable, no vayan a creerse. Así que podemos imaginar cómo (no) celebró los cinco eagles que ha firmado esta semana y que lo han catapultado al triunfo, incluyendo dos de ellos en sendos pares 4…
El escocés volaba hoy a las siete de la mañana, rumbo a su tierra, y al menos sí concedió que la noche sería larga y divertida hasta el mismo momento de subir al avión…
– José Manuel Lara trata de llevarlo lo mejor posible, pero está pasando las de Caín. Lleva enfermo más de diez días. Desde el miércoles de la semana de Qatar, que fue cuando comenzó a encontrarse mal. No sabe si es un virus o qué demonios. Tampoco los médicos terminan de aclararse y los síntomas son los del clásico trancazo, con la diferencia de que no remiten. Entre dudas y remedios ha ido tirando ‘pa lante’, pero no ha podido pasar ningún corte. Llegó a pensar seriamente si volverse a España para recuperarse al ciento por ciento, pero no está el asunto en el circuito europeo como para perdonar muchas semanas de competición… Así que lo tendremos en Sudáfrica esta semana.
– Áspero y con poca sustancia. Así ha resultado el fin de semana de Sergio García en Dubai. Y sin embargo, seguimos sosteniendo que su lenguaje corporal y vital, si es que se puede hablar así, es sensacional. Como no se le conocía. Vuelve ahora a España, donde reposará el hombro maltrecho, y enseguida cruzará el charco para estrenarse en Estados Unidos en 2013. En principio, mantiene sus planes de hacerlo en el Northern Trust Open de Los Ángeles (Riviera), justo antes del Accenture.
– Richard Sterne no se pone nervioso. Lleva más de cuatro años sin ganar en el circuito europeo, lo que para un jugador de su clase y méritos es mucho tiempo. Después de dos años muy complicados por cuestiones de salud y lesiones (2010 y 2011), no se deja llevar por la ansiedad y ya ha avisado: su mujer espera un niño para el mes de junio y a partir de entonces jugará mucho menos. Sterne es de la estirpe de Oosthuizen, buen amigo suyo. Se ponen nerviosos lo justo y transmiten una enorme confianza en sí mismos.


