No existe la palabra miedo en el diccionario de Cayetana Fernández García-Poggio. La joven madrileña, que hoy cumple 19 años, confía en poder festejar como se merece la ocasión con el corte en el Augusta National Women’s Amateur, aunque su mirada está puesta más arriba. Es su condición. Lo pone en su DNI. De profesión, ganadora. Después, se podrá lograr o no, pero el punto de partida es siempre el mismo.
No está siendo un año fácil para Cata. Aterrizó el pasado verano en la Universidad de Texas A&M y ha sufrido el inevitable periodo de adaptación. Es un cambio importante, cruzar el charco, la independencia, competir y compartir el día a día con un equipo, un nuevo coach… Son muchas cosas a las que ir haciéndose, por más que ella haya contado con la inestimable ayuda de su hermana Blanca, una de las veteranas de Texas A&M.
En conversación con Ten Golf, justo después de entregar un notable 70 en su estreno en el ANWA, que la sitúa en la duodécima posición, admite que está siendo un año complejo. «Son muchas emociones tanto positivas como negativas, aunque sin duda ganan las positivas. Es increíble lo bien que te tratan y las oportunidades que te dan. Es como una gran familia que quiere lo mejor para ti. Claro que a pesar de tener muchas cosas positivas tambien he de decir que es muy duro. Yo creo que nunca he llevado mi cuerpo a tanto estrés en mi vida», asegura.
«Creo que nunca he llevado mi cuerpo a tanto estrés en mi vida»
La Número 7 del ranking mundial amateur llegó al ANWA, uno de los Grandes del golf aficionado, con un balance de cinco torneos disputados en 2024 y ningún top 10. Puede parecer una cosecha escasa para una jugadora de su nivel, especialmente para ella misma, siempre ambiciosa y exigente, pero la realidad es que su golf ha sido muy regular, sólido y sólo le han faltado detalles para pelear por las victorias. Su mejor posición ha sido un decimotercero, pero el pero ha sido un triigésimo sexto. Es decir, está ahí, al acecho, a la espera de que se rompa el cascarón, mucho más cerca de lo que pueda parecer desde fuera.
Aunque los resultados no han sido los mejores, Cata no baja un ápice su ambición. «Intento no tener muchas expectativas antes de los torneos, pero sí creo que está bien tener un reto. Y el mío claramente es ganar, creo que tengo el nivel suficiente para hacerlo», asegura a Ten Golf.
En cuanto al torneo, donde el año pasado acabó en la cuarta plaza, Cata pide mucha atención para el gran desconocido de la semana. Se habla mucho de Augusta, donde jugarán la última ronda el sábado las 30 mejores y empatadas después de 36 hoyos, pero mucho ojo con el Champions Retreat. «El primer campo me parece increíblemente difícil y más cuando tienes que clasificarte entre las 30 de las 72 mejores del mundo. Me apetece mucho vivir otra vez la experiencia de jugar y competir en Augusta. Sé que es difícil pasar el corte, pero lo voy a luchar hasta el último momento», apunta.
Con su hermana Gabi en la bolsa, al igual que el año pasado, y toda su familia apoyando más allá de las cuerdas, Cata confía en estar el sábado peleando por la victoria y que las horas y horas que ha estado en las últimas semanas entrenando el juego corto, tengan su merecida recompensa. «Tanto en las dos últimas semanas como en general durante toda la temporada, me he centrado mucho en el approach y el putt, que para mí es la parte más importante del juego».



