José Luis Ballester ha escrito este sábado una brillante página en la historia del golf español. El jugador de Castellón ha derrotado a su amigo y compatriota Luis Masaveu por 3 y 2 en un magnífico duelo y se ha clasificado para la gran final del US Amateur. No hay peros ni asteriscos. Ha sido un duelo memorable, a la altura de la cita, con una gran batalla librada de poder a poder, pero donde Ballester ha sido mejor. Háganle ya un hueco en los anales. Será el primer español en disputar la final del US Amateur en 129 años de historia. La cita es este domingo en Hazeltine, Chaska, Minnesota, contra Noah Kent a 36 hoyos a partir de las 14.15 de la tarde hora peninsular española.
Ballester ha desplegado un golf sensacional, sin fisuras. Se ha mostrado contundente y agresivo desde el tee, poderoso con los hierros y mágico alrededor de green. Sólo ha flaqueado un poco con el putter, pero nada grave, alguna que otra oportunidad que ha dejado escapar en los primeros hoyos.
Josele, hijo de dos deportistas olímpicos, compañero de club de Sergio García en El Mediterráneo y heredero de Jon Rahm en Arizona State, ha ido a por todas desde el minuto uno. No se ha guardado nada. Ha sido un golf salvaje de tee a green y de seda en los alrededores del hoyo. Ha pegado driver cada vez, incluyendo un par de segundos tiros en pares 5 desde la calle. Cuchillo entre los dientes. La estrategia era clara: empujar, apretar, acogotar y volver a empujar. Consciente del enorme potencial de Masaveu, su objetivo fue no dejarlo respirar.
El duelo de los españoles fue excepcional. Mientras en la otra semifinal tardaron nueve hoyos en lograr el primer birdie, resulta que Masaveu y Ballester se habían ya repartido tres en los primeros tres hoyos. Realmente, Masaveu llevó la iniciativa en el marcador en los primeros hoyos, aunque realmente fue por el desacierto de Josele en los putts cortos. Luis ganó el 1 y el 3, jugando de libro, y llegó 1 arriba al 8, donde Ballester le dio la vuelta al partido y ya no volvió a mirar atrás.
El jugador de Castellón ganó los hoyos 8 y 9, se puso por delante y controló la situación con mano de hierro. Seguramente, la clave del partido estuvo en el 10. Masaveu tenía la iniciativa para empatar de nuevo el partido. Había pegado un golpazo y tenía un putt de menos de tres metros para birdie. Mientras, Josele había fallado el green por la derecha y tenía una recuperación muy complicada desde el rough, con muy poco sitio. El approach de Ballester fue celestial. Se sacó de la manga un globo maravilloso y se dejó el par dado. A los pocos segundos, Masaveu fallaba el putt de birdie y mantenía al frente a Ballester.

Los españoles empatan los hoyos 11 y 12. Aquí la iniciativa es de Luis, pero Ballester responde con una gran sacada de búnker en el 11 y otro gran tiro desde la arena, esta vez desde una trampa de calle, en el 12. Masaveu ve cómo se le van escapando oportunidades y empieza a impacientarse. A partir de aquí, el dominio es absoluto de Josele. Gana el 13 con un mal approach de Masaveu y se impone de nuevo en el 14 con otro golpe de recuperación discreto del madrileño. El partido ya está encarrilado y la principal diferencia ha estado en el juego corto.
Ballester tiene una primera oportunidad de ganar el partido en el 15, pero una corbata lo impide. No deja pasar la siguiente en el 16. Gana sin necesidad de patear, con un Masaveu que por entonces ya iba muy exigido.
Victoria sensacional de Ballester, aunque hay que darle mucho mérito a lo que han hecho los dos. Han firmado siete birdies, han jugado agresivo, Josele no ha cometido ningún bogey… Ha sido un golf de muchos quilates y cien por cien español. Para sentirse muy orgulloso. Ha sido una semifinal de mucho más nivel que la otra y no se trata de barrer para casa.
Con su clasificación para la final, Ballester se asegura la clasificación para el Masters de Augusta y el US Open 2025. Eso sí, para jugar estos dos Grandes (recordemos que ya disputó el año pasado el British como campeón de Europa) debería mantener la condición de amateur hasta entonces, algo que no está nada claro, o al menos no lo estaba hasta ahora, puesto que estaban llegando ya algunos cantos de sirena del golf profesional y más concretamente de LIV. Veremos qué ocurre.
Antes, toca la final contra Noah Kent, que derrotó por 2 arriba a un irregular Jackson Buchanan y que figura en el ranking mundial amateur más allá del puesto 500, mientras que Josele ocupa la décima posición. Es el último muro. En juego la medalla de oro y el trofeo Hanemeyer, ese que nunca ha conseguido ganar un golfista español.



