Acabó la temporada regular del DP World Tour. Perdimos los derechos completos, pero os confieso que me encuentro bien. Me siento mucho más liberado. Se me hizo larga la etapa del Tour. Me estaba costando, no sé qué pasó. El juego y el golf no me preocupan, pero no supe adaptarme.
Este año fue duro por diversas circunstancias, pero ahora estoy contento. Me va a venir bien perder la tarjeta. Tengo que buscar la manera de querer jugar otra vez. Voy a jugar la Final de la Escuela en Infinitum la próxima semana, pero con pocas expectativas ni presión. Una de las razones es que mi psicóloga está allí y así trabajo con ella. Salvo que acabe entre los cinco primeros, mi situación en el Tour no va a cambiar mucho. Lo más importante ahora es trabajar bien, tanto física como mentalmente.
No voy a volver a jugar hasta que no me vea realmente preparado. Estoy seguro de que si vuelvo a jugar al golf, voy a estar bien y se va a notar en los resultados. Ahora mismo estoy en boxes, saldré a pista sólo cuando esté preparado. Por ejemplo, ahora mismo no garantizo que vaya a jugar en Sudáfrica (Australia está descartado) aunque entre. Sólo iré si realmente me veo preparado.
Los últimos doce o quince torneos ha jugado casi por inercia y sin ningún tipo de opción. Es cierto que hace un tiempo estuve algo flojo con los hierros, pero en las últimas semanas he jugado un gran golf, le he pegado bien a la pelota, entrenado me encontraba muy bien, pero era ponerme en el tee del 1 y sabía que no iba a salir. Tampoco ayudó que se me rompió el driver en Bélgica y me ha costado mucho encontrar uno nuevo que funcione. Le pones ganas, quieres mejorar, ilusión, pero no salía de ninguna manera.
Llevaba tiempo que sabía que iba a pasar esto y en el fondo ha sido una especie de liberación. Quiero hacer una buena pretemporada y tengo que cambiar cosas. El objetivo es levantarme un mi casa con ganas de entrenar y ponerme a punto. He acabado muy cansado físicamente y parecía que me ponía en el tee del 1 sin creer que fuera posible.
Llevo tres años duros. Sé que tengo un gran golf y aún no lo he sacado. Yo no soy el jugador que se ha visto hasta ahora, al que le cuesta bajar del par. Sé que no es por el golf. Salvo el putt, que ha estado regular todo el año, y eso me afecta porque siempre me he considerado un gran pateador, el golf está bien. Quiero estar tranquilo y sentir las ganas de seguir. Jugar tantas semanas seguidas ha hecho que en algunos momentos no supiera ni dónde estaba. Quiero volver convencido de que estoy con actitud y motivación.
El golf es lo que menos me preocupa. Si lo único que tengo que hacer es pegar a la pelota, es lo de menos. Quiero ponerme fuerte físicamente para aguantar la temporada, encontrar el hambre. Sin hambre ni ilusión no sirve de nada. No voy a ir por ir. Y si no sigo con el golf, buscaremos otra cosa, no es el fin del mundo. La idea es prepararme bien, a conciencia, en todos los niveles. Que cuando vuelva a competir se note en los resultados desde el principio.




Animo Santi!!!! Tienes calidad de sobra para estar ahí y optar a mucho más. Has identificado el problema/s luego a tope ahora con esas ganas.