
Al divino Eolo le deben estar pitando los oídos. Para bien o para mal, todo el mundo se está acordando en Doral de él y de toda su parentela.
– La previsión asegura que el domingo soplará de lo lindo en el recorrido de Donald Trump, por encima de los 30 kilómetros por hora. Los rivales de Tiger se frotan las manos e invocan su presencia. Están convencidos de que será la única manera de recortar la diferencia que tiene. A tomar viento, aseguran.
– Mientras, Woods acepta el desafío. Que se vayan ellos a tomar viento, que sople, que sople. Quién dijo miedo. “Recuerdo que he ganado unos cuantos torneos en los que el viento ha soplado en condiciones, así que no hay ningún problema”, aseguraba Tiger con el orgullo herido en cierto modo.
– La otra gran cuestión que corre de boca en boca en el Blue Monster es cómo se preparará el campo. Sabiendo que soplará el viento con una considerable intensidad, hasta dónde llegarán los responsables del Cadillac. O lo que es lo mismo, qué cantidad de agua echarán por la mañana para controlar, sobre todo, los greenes. Si no los empapan, algunos putts podrían ser de vértigo. Ya lo decía ayer Steve Stricker: “hay putts cuesta abajo que son directamente increíbles”.
– Algunos récords que se han batido esta semana: son los 54 hoyos más bajos del Cadillac desde que se mudó a Doral en 2007. Tiger supera por un golpe el -17 establecido el año pasado por Bubba Watson.
– Otro récord: Tiger ha batido su registro de birdies en tres jornadas (24). La marca anterior estaba en 22, lograda en el The Tour Championship (2007) y, curiosamente, en Doral, en el Ford de 2005.
– Un dato relevante: nunca se han remontado más de tres golpes en la última ronda del Cadillac. Según esto Tiger sería el ganador. Claro que tampoco se habían levantado tres golpes hasta que Justin Rose lo hizo el año pasado frente a Bubba Watson. Para todo hay siempre una primera vez.
– Tiger persigue su séptima victoria en el Cadillac. Sería el cuarto torneo que gana en siete ocasiones (Bridgestone, Arnold Palmer y Farmers Insurance). La diferencia a favor de éste es que se ha jugado en diferentes campos. Si gana sería su 76ª victoria y se quedaría a seis de Sam Snead, récord absoluto en el PGA Tour. Además, sería su 17ª victoria en un WGC.
– Graeme McDowell ha estado 46 hoyos sin cometer un solo bogey, aunque para dato escalofriante el de Steve Stricker. Suma 238 hoyos sin tripatear en el Cadillac. No se preocupen, ya hicimos nosotros la cuenta: más de trece vueltas consecutivas.
– Más de uno se quedó ayer mosca con lo fácil que Tiger identificó su bola cuando se quedó atrapada en la corona de la palmera en el hoyo 17. Woods lo explicó: “sabía que estaba en la palmera porque todo el mundo me lo estaba diciendo cuando llegué al sitio. Después agarré unos prismáticos y vi que ponía Tiger en la bola. Era la mía”, señaló.
– Por cierto, nada más acabar la ronda un aficionado se subió a la palmera y se quedó con la bola. La enseñó a cámara y, efectivamente, ponía Tiger.


