Y de repente, las piezas se acoplan. Álvaro Quirós (-9), líder provisional en el Castellón Masters después de acabar su segunda ronda (el turno vespertino ya está en marcha) no encuentra otra explicación a lo que le está pasando…
«Mis vueltas durante todo el año eran de siete birdies, cinco bogeys y un doble bogey… Desde Belfry algo ha cambiado y no sé bien que es, porque yo no he hecho ningún cambio técnico». La explicación, como cientos de veces en golf, está en la actitud, la filosofía, el modo de tomarte las cosas.
«A veces fallas un chip por pura angustia y ahora eso no está ocurriendo. Tengo una filosofía que estoy siguiendo y que me está yendo muy bien: me centro en lo que tengo, no miro las clasificaciones. Cuando no he conseguido hacer esto me ha ido peor».
Quirós lleva jugando los últimos ocho torneos del calendario del circuito europeo. Un auténtico maratón con una sola semana de descanso, la de la Ryder. Ahora mismo, sin ir más lejos, aquí en Castellón, Quirós está jugando por quinta semana consecutiva (repetimos: y octava semana de las últimas nueve), justo esa cifra en la que ya se aconseja parar. Llegar a cinco ya es, para muchos, contraproducente. Y Quirós va a llegar a seis, ya que la semana que viene jugará en Valderrama. Y eso ya no lo hace nadie, ni siquiera los recién llegados al circuito…
A este muchacho de Guadiaro le da igual. Quizá tenga que ver con su forma de ser: un tío normal, en el mejor sentido de la palabra. Normalidad, normalidad, normalidad. Cuánta falta hace. Y además ahora no va a parar, en el mejor momento de su carrera…
Álvaro lleva 15 días exactos de golf absolutamente memorables. Los que van del 10 al 24, ambos incluidos. El día 10 de octubre se jugaba la segunda jornada del Madrid Masters (venía de hacer un +3 el jueves…) y salió el sol pegando fuerte por su horizonte: desde entonces, Quirós ha jugado nueve rondas de golf (162 hoyos) de alta competición, registrando un total de -45, con 49 birdies, dos eagles y sólo ocho bogeys (una media que no llega a un bogey por vuelta…). Y eso, tratándose de un pegador nato, con los riesgos que ello conlleva.
Estas nueve rondas de golf las ha jugado en la Península Ibérica (Madrid Masters, Portugal Masters y Castellón Masters). Álvaro I, rey de Iberia. Porque en este tiempo, no lo duden, ha sido de largo el mejor jugador de golf del planeta (cuarto puesto en Madríd, victoria en Portugal, liderato provisional en Castellón…).
¿Hasta dónde va a llegar? Esta semana habrá que verlo, aunque de cabeza, por increible que parezca, le seguimos viendo muy fresco (normalidad, normalidad… Y su carrera… Esa acaba de empezar. Y Álvaro puede ser de los grandes.


