Alejandro Cañizares (-1) y Pep Anglés (PAR) se han dejado una puerta abierta a la victoria en el Lexus Challenge, torneo del Asian Development Tour que se está disputando en el recorrido The Bluffs Grand Ho Tram, en Vietnam. Es la segunda división del Asian Tour, circuito para el que lograron una categoría a través de la Escuela, aunque Cañi está jugando con una invitación.
Es un torneo a tres rondas y se han jugado las dos primeras el miércoles y jueves. Las condiciones de juego el primer día fueron extremas por viento, mientras que hoy se ha calmado mucho más la situación y se han visto mejores resultados. Los líderes son el inglés Sam Broadhurst y el sueco Filip Lundell, ambos con un resultado de -7. Por tanto, el liderato está a seis y siete golpes respectivamente de los españoles.
No es una tarea sencilla, ni mucho menos, pero al menos hay una oportunidad. Al fin y al cabo la quinta plaza está ubicada en -3. Una muy buena ronda de Cañizares o Anglés y un resbalón de los dos líderes podría desatar la tormenta perfecta. Eso es lo que buscarán este viernes en la tercera y última ronda.
Cañizares empezó con una gran vuelta de 69 golpes, dos bajo par, el primer día. El andaluz se colocó en la segunda plaza a un solo golpe del primero. Hizo tres birdies, un eagle y tres bogeys en una ronda de supervivencia. El juego lo acompañó. Hoy la vuelta se ha movido mucho menos. Sin jugar mal, pero con el putter algo frío. Ha hecho dos bogeys y un solitario birdie para un resultado de 72 golpes.
Mientras, Anglés arrancó ayer de una forma un poco abrupta. Hizo doble bogey en su primer hoyo del torneo y repitió resultado en el tercero. O lo que es lo mismo en los hoyos 10 y 12. A partir de ahí le ha tocado remar y vaya sí lo ha hecho. Su parcial es de cuatro menos en 33 hoyos. Si algo se ha demostrado últimamente el golfista catalán es que tiene el golf en sus manos para volar muy bajo, por lo que no descarta nada para mañana. Hace poco en Infinitum ya firmó una de esas vueltas galácticas para luchar por la victoria.
El torneo es de la segunda división del Asian Tour, pero el campo está en perfectas condiciones. Ya fue sede de torneos de la primera división y tiene un excelente mantenimiento. Su principal defensa es el viento. Está dentro de un resort de vacaciones muy potente en Vietnam. Eso sí, ni Cañi ni Anglés han ido de vacaciones y mañana saldrá con el cuchillo entre los dientes a paso de corneta.



