Eduard Rousaud jugará en 2025 en el Asian Tour. El golfista español ha conquistado los derechos tras completar una sobresaliente escuela de clasificación. Primero superó la siempre traicionera previa en Kanchanaburi y después ha firmado una final impecable en Tailandia. Nueve días consecutivos jugando bajo par. Dos semanas de golf para derribar la puerta de un gran circuito. Al fin. Rousaud llega a la primera división con 24 años. Listo para demostrar el aluvión de golf que mostró en su brillante etapa amateur. La cruz ha sido para Pep Anglés, que se quedó a las puertas tras una sensacional pero insuficiente remontada.
Rousaud encaró la ronda final metido en los puestos de tarjeta, 35 primeros sin empates, pero sin tener el objetivo resuelto ni mucho menos. Es más, estaba en una situación compleja. Tenía dos golpes de margen, un colchón que puede equivocar tu perspectiva. No es suficiente para estar tranquilo, pero sí te puede meter una presión añadida de no se me puede escapar estando ya ahí. No es una posición fácil de manejar emocionalmente.
La realidad es que el golfista de Barcelona lo ha hecho de maravilla. En ningún momento ha peligrado el objetivo. La última ronda se ha disputado en el recorrido A y B del Lake View Resort and Golf Club. Por si las moscas, comenzó con birdie en el hoyo 2, para soltar presión. Poco después le vino un inesperado bogey en el 5, par 5, pero las dudas quedaron a un lado. Su reacción fue inmediata. Dos birdies consecutivos en los hoyos 6 y 7 y tarjeta encarrilada. Aún asentó el objetivo con más fuerza con otro birdie en el 14 y terminó con un bogey en el 16 que ya era instrascendente. Ha hecho 69 golpes, dos bajo par, y ha terminado en el puesto 16º, con un total de -12 y dos golpes de margen sobre el puesto 35º. Sensacional.
Por su parte, Pep Anglés partía de una situación diferente. Salía a un golpe del objetivo en la última vuelta. Tenía que remontar y acabar con un gran día de golf para meterse dentro del objetivo. Comenzó su vuelta por el 10 y todo se le puso negro y cuesta arriba. Hizo birdie en el 11, pero lo siguiente fueron tres birdies en los hoyos 12, 13 y 18. Se colocaba con -5 y la tarjeta se iba a conseguir finalmente con -10. Necesitaba por tanto nueve hoyos de escándalo para amarrar la tarjeta. Estuvo cerca…
El jugador de Llavaneras de 31 años sacó el birdie en el 2 y consiguió un gran eagle, marca de la casa, en el 5. Ahí se ponía con -8, a dos golpes del que finalmente sería el objetivo. Un bogey en el 7 le puso las cosas casi imposibles, aunque firmó un birdie más en el 8 para al menos darse una esperanza. Finalmente, su gran reacción fue insuficiente (70 golpes), aunque debe marcharse de Asia con la convicción y confianza de haberse visto perfectamente competitivo para la primera división.
El birdie sísmico de Charng Tai Sudsom
El corte con los 35 primeros se vivió de manera dramática. Todo apuntaba a que la raya quedaría establecida en -9. De hecho, llegó un momento en el que había once jugadores empatados en ese resultado, justo en el puesto 35º con dos de ellos aún por jugar el último hoyo. Uno de ellos era Darcy Breton y el otro Charng Tai Sudsom. Un bogey en ese hoyo final los dejaba fuera del desempate a once por una plaza, un par los metía en un desquiciante desempate y un birdie mandaba al ‘paro’ a otros diez compañeros. Sucedió lo último. Breton hizo par, pero Sudsom firmó un birdie sísmico en el 9, el hoyo donde terminaba su vuelta. Han entrado 35 jugadores exactos, sin necesidad de playoff.
El japonés Takumi Murakami (-20) ha sido el ganador de la Final de la Escuela del Asian Tour con un golpe de ventaja sobre Kyungnam Kang (-19). El país que más jugadores ha metido en el top 35 ha sido Tailandia con cinco, seguido por Japón, Estados Unidos y Australia con cuatro. El más exótico en verse representado es Macao, con el golfista Ngai Si.



