Kazuki Higa se ha convertido este fin de semana en el primer jugador japonés de la historia en ganar la Orden de Mérito del Asian Tour, un hito histórico para el golf de su país que ha quedado sellado esta semana en el Saudi Open presented by PIF, último torneo puntuable de la temporada 2025.
Higa no necesitaba ganar el torneo y no lo hizo. Cerró la semana con una vuelta de 68 golpes para terminar séptimo, resultado suficiente para asegurar matemáticamente el título de la regularidad. El triunfo en Dirab Golf & Country Club fue para el sueco Bjorn Hellgren, con -23, uno menos que el australiano Jack Thompson.
El japonés, que estudió en Tohoku Fukushi University la misma que Hideki Matsuyama, finaliza la temporada con 2.082,34 puntos, aventajando en 199,84 al zimbabuense Scott Vincent, que partía como única amenaza real y terminó 15º. El de Zimbawe, eso sí, ya había asegurado semanas atrás el ranking de las International Series, lo que le abre la puerta a su regreso a LIV Golf.
Más allá del dato histórico, la hazaña de Higa se explica también desde el contexto físico. Mide 158 centímetros, una estatura muy poco habitual en el golf profesional actual, especialmente en un circuito donde la distancia desde el tee es cada vez más determinante. Ha sido apodado como «el pequeño gigante».
Tras ganar la Japan Tour Money List en 2022, Kazuki decidió enfocar su carrera hacia el extranjero y jugar una temporada completa en el Asian Tour. En paralelo, emprendió un proceso de transformación física y técnica. El resultado es claro: su distancia media con el driver ha pasado en poco más de un año de 284,41 a 297,91 metros.
Ese salto en distancia no es fruto de un cambio puntual, sino de un trabajo muy medido en varios frentes. El cuidado físico constante, la actualización del material y pequeños ajustes en el swing le han permitido ganar más de diez yardas en muy poco tiempo.
El propio Higa lo explica con claridad: “He trabajado muy duro el entrenamiento de fuerza y el trabajo aeróbico para convertirme en un pegador largo. Con un arco de swing más pequeño, entendí que la única forma de compensarlo era a través de la potencia y la preparación física”. El refuerzo del core, el tren superior y el tren inferior le ha permitido generar más energía y transferirla mejor en el momento del impacto.
Otro factor decisivo ha sido el entrenamiento específico de velocidad. Su velocidad de palo ha pasado de 49,2 m/s a 51 m/s, una mejora que, aunque pueda parecer pequeña, tiene un impacto directo en la distancia. “Al aumentar la velocidad del palo, la bola sale naturalmente más lejos”, explica.
También ha sido clave un cambio estratégico en el material. Esta temporada ha decidido no firmar contrato con ninguna marca de driver, lo que le ha dado libertad total para elegir el palo que mejor se adapta a su nuevo físico. “Al ganar músculo, los palos que usaba antes dejaron de encajarme bien. Convertirme en agente libre en lo que a material se refiere me ha quitado estrés y me ha ayudado a mejorar tanto en distancia como en dirección”, reconoce.
A todo ello se suma un aspecto menos tangible, pero igual de importante: la confianza. Higa asegura que ahora le pega con convicción incluso bajo presión, convencido de que la bola va a salir larga y recta. No es casualidad que haya ganado todas las veces que ha empezado la última jornada como líder. “Confío plenamente en mi swing y en mis golpes. Esa fortaleza mental también explica que haya aumentado mi distancia y ya haya ganado ocho veces”.
Su temporada 2025 ha ido de menos a más. Arrancó bien con tres top 10 consecutivos, pero dio el salto definitivo en septiembre, con dos victorias seguidas en el Shinhan Donghae Open y el Yeangder TPC, además de un segundo puesto en Filipinas que le permitió recuperar el liderato de la Orden de Mérito, ya inalcanzable desde entonces.
Con este título, Higa sucede al estadounidense John Catlin y se integra en el grupo de ganadores de la Orden de Mérito desde 2004. Además del prestigio, el primer puesto le garantiza exención para The Open vía ranking internacional y opciones de entrar en el PGA Championship, en función de su posición en el ranking mundial.
A los 30 años, Kazuki Higa firma la mejor temporada de su carrera y establece un precedente para el golf japonés en el Asian Tour, demostrando que también hay espacio para perfiles alejados del prototipo físico dominante en el golf actual.



