
Una semana de descanso y rumbo a Myanmar, antigua Birmania. Allí comenzará la aventura del Circuito Asiático para Javi Colomo. Una aventura que se ha ganado con sangre, sudor y lágrimas…
Unas horas después de acabar la Escuela, las revoluciones de Colomo han bajado, pero la alegría sigue siendo enorme. Ten-Golf se pone en contacto con el extremeño para conocer sus sensaciones.
Una durísima batalla… “Han sido dos semanas de batalla. Después de que ayer casi la lío, hoy he jugado mejor, tranquilo y he podido disfrutar los últimos hoyos. Estoy más que satisfecho de poder participar en uno de los circuitos internacionales más importantes”. (Colomo se ha clasificado en la novena posición en la Final de la Escuela).
Más difícil de lo que jamás imaginó… “La enseñanza más importante que me llevo de la Escuela Asiática es que he sido capaz de superar un reto que no era consciente de lo complicado que era. Han sido dos semanas brutales, con un clima muy diferente, campos muy difíciles, mucha competencias, 240 jugadores… Haber superado todo esto me refuerza a creer que estoy por el buen camino, que la línea que llevo es buena”.
La clave del éxito… “No es sólo una cosa, sino un cúmulo. El trabajo en general que he venido haciendo. Físicamente me he encontrado muy bien y aquí era fundamental. El campo era muy jodido, no te dejaba respirar… El viernes, por ejemplo, acabé agotado físicamente, desconcentrado, aunque estoy contento porque nunca tiré la toalla. Otra cosa no, pero a mí no me gusta rendirme. Tengo que agradecer el apoyo de Carlos, mi entrenador, que ha estado aquí conmigo y de mi mujer Cristina. Ellos dos son fundamentales”.
La decisión de probar suerte en Asia… “No recuerdo el día concreto que lo decidí. Empecé a darle vueltas a la posibilidad después de no pasar la PQ1 de la Escuela Europea, pero no era fácil. Cuesta mucho dinero y no tengo espónsors. Era una opción muy lejana. Todo cambia con la Final del Peugeot Tour que gano en Sevilla. Aquel triunfo me dio las posibilidades económicas y la confianza y seguridad de que estaba preparado para ir con ciertas probablidades de conseguir la tarjeta. Si en septiembre alguien me dice que iba a pasar esto, habría pensado que estaba loco”.
Planes inmediatos… “La próxima semana estaré de descanso para cargar pilas y recuperarme físicamente. Buscaré algún campo para entrenar y la próxima semana me voy a Myanmar, a jugar el primer torneo. La segunda siguiente se juega en Filipinas, y después me vuelvo para Madrid. De momento, no voy a buscar casa aquí. Tengo mi casa en Madrid y aquí salvo que me vaya muy bien y consiga éxitos no me lo planteo. En principio no puedo jugar los torneos co-sancionados. Para ello tengo entendido que hay que terminar en el Orden de Mérito entre los sesenta primeros o ganar un torneo y recibes una exención de tres años. Claro que eso ya sería la leche…”.
Un resumen de la final… “Empecé muy bien con una vuelta de siete bajo par que, perfectamente, pudo ser de -11. Fue un día impecable. Este inicio ayuda a estar más tranquilo, sin la sensación de ir a remolque, aunque aún quedaban 54 hoyos. El segundo día empecé bien, pero al final se me salió la cadena y el tercer día fue muy complicado. Fue un día peligroso y lo conseguí solventar con un eagle-birdie para acabar”.
Gabriel Cañizares… “Lo he visto jodido. Venía preparado para pasar y tenía una ilusión especial porque es la tercera vez que lo intenta. Llevaba una escuela modélica y perderlo en la última vuelta es duro, sobre todo cuando estabas a punto de conseguirlo”.


