Wade Ormsby volvió a sacar colmillo en Asia. El australiano, a sus 45 años, se coronó en el Jakarta International Championship tras derrotar a Scott Vincent en el primer hoyo de desempate, un 18 traicionero (par 4) donde el zimbabuense se metió en el agua de segundo golpe y Ormsby firmó un par de manual que valía un título. Quinta victoria del australiano en el Asian Tour y segunda dentro de The International Series.
La jornada fue un pulso a cara de perro. Ormsby persiguió a Vincent todo el día con una clasificación abarrotada y opciones para media docena de jugadores. En el hoyo 72, el australiano forzó el desempate con un putt clave de dos metros y medio para par, después de que Vincent dejara la puerta entreabierta con bogey en el 16 y un putt de birdie de dos metros fallado en el 17. Ambos cerraron con 69 (-1) para empatar en -12 antes del desempate.
El triunfo tiene doble valor para Ormsby. Llega justo después de la penalización de un golpe el sábado por mover la bola mientras estaba colocado en el hoyo 4, un traspié que le costó el liderato, aunque supo gestionar con cabeza fría en la final. “No tuve mi mejor juego, pero aguanté”, reconoció. Con esta victoria se coloca quinto en la Orden de Mérito del Asian Tour y tercero en el ranking de The International Series.
Detrás, a un golpe del playoff, se quedaron Kieran Vincent (67), el coreano Doyeob Mun (67) y el trío tailandés formado por Pavit Tangkamolprasert (68), Poom Saksansin (69) y Sadom Kaewkanjana (69). Kieran tocó con los dedos el desempate, pero también encontró el agua en el 18 y se despidió con bogey. Para su hermano Scott Vincent, que venía de ganar en Marruecos un International Series y de ser segundo en el Shinhan Donghae Open, este subcampeonato le devuelve además el liderato tanto de la Orden de Mérito del Asian Tour como del ranking de The International Series.
El español: Rousaud, fuera por poco
Hubo representación española en Yakarta con Eduard Rousaud, que no superó el corte tras un acumulado en dos vueltas de +2 (72-70). Quedó finalmente a cuatro golpes de la criba para haber jugado el fin de semana. Un doble bogey en el hoyo 9 el segundo día fue una losa muy difícil de levantar, pese a que el golfista de Barcelona, fiel a su ADN, jamás tiró la toalla.
El Asian Tour descansa ahora una semana antes del SJM Macao Open y un tramo final de calendario con ocho torneos consecutivos que prometen una lucha cerrada por las dos clasificaciones mayores del circuito y, de paso, ganarse un sitio en LIV Golf, aunque todavía no han aclarado oficialmente cómo se van a distribuir las plazas para acceder al millonario circuito saudí.



