
Australia ha vivido hoy un día grande en el Royal Melbourne Golf Club. Jason Day y Adam Scott se han unido en una fabulosa actuación para conquistar la quinta Copa del Mundo para su país, la primera en 24 años. Delirio ‘aussie’ en mitad del vendaval que ha azotado hoy a la costa sudeste de la nación oceánica. Day hacía justicia y ponía la guinda al pastel con el título individual.
Eran los favoritos y cumplieron como grandes campeones. Scott, que empezó mal la semana, se recuperó a tiempo, apoyado en un sostén impagable como Day, y rubricó un domingo de bandera en Melbourne. Hizo 66 golpes, la mejor vuelta del día junto a Jonas Blixt, para poner un marcador acumulado inalcanzable de -17. Es la exhibición de un jugador que ha decidido atacar el Número Uno del mundo en 2014. Un rival de mucho cuidado para Tiger.
Australia ha ido de menos a más en esta Copa del Mundo para acabar conquistando el trofeo de calle. Los últimos nueve hoyos en Melbourne han sido un paseo triunfal para Scott y Day, que han terminado con diez golpes de ventaja sobre Estados Unidos y doce sobre Dinamarca y Japón, los únicos cuatro países que han conseguido acabar bajo par en el exigente recorrido fundado en el siglo XIX.
Y eso que Matt Kuchar y Kevin Streelman apretaron de lo lindo al incio, combinando seis birdies en los primeros seis hoyos. Sin embargo, perdieron fuelle en los segundos nueve y nada pudieron hacer contra la maquinaria australiana, sólida y consistente durante todo el día.
Australia alcanza el segundo lugar en el palmarés de la Copa del Mundo. Ya tiene cinco entorchados como Sudáfrica, lejos eso sí de los 24 de Estados Unidos. En cualquier caso, día de fiesta. La historia se repite 54 años después. Entonces, también en el Royal Melbourne, Australia conquistó su segunda Copa del Mundo con Peter Thomson y Kel Nagle.
Si la victoria por equipos se decantó pronto gracias al trabajo conjunto de Scott y Day, el título individual no se decidió hasta el final. Primero pareció que la victoria sería para Matt Kuchar, que empezó el día como ciclón y pronto alcanzó el doble dígito. Day, además, se tambaleaba con un doble bogey en el hoyo 10. Después, con el hundimiento de Kuchar, cuatro bogeys en los segundos nueve, emergió la figura de Bjorn. El gran danés ha tenido un comportamiento excepcional durante toda la semana, pero falló al final. Llegó líder empatado con Day al hoyo 16, pero acabó con dos bogeys en los tres últimos hoyos.
Mientras, Day aguantó el temporal como pudo. Tras el doble bogey en el 10, firmó siete pares y un birdie en el 15. Había que sobrevivir y este australiano sabe hacerlo como los ángeles. Pocos se agarran al campo con él. Victoria más que merecida para el único jugador capaz de firmar las cuatro rondas bajo par y cuyo palmarés no hace justicia. Resulta increíble pensar que esta Copa del Mundo sea sólo su segundo gran triunfo internacional, tras la victoria en el Byron Nelson de 2010. Sí, un golfista que tiene seis top ten en 14 Grandes disputados y tres segundos puestos. Day es el tercer australiano que gana la Copa del Mundo individual, sucediendo en el palmarés a Peter Fowler y Brett Ogle.
España no brilló en esta Copa del Mundo. Ni Miguel Ángel Jiménez ni Rafa Cabrera Bello pudieron ofrecer su mejor versión. Por equipos acabaron en el puesto 17º, con un acumulado de +14. Individualmente, Jiménez (+2), hoy 73, fue vigésimo y Cabrera Bello (+12), hoy 76, acabó en el puesto 53º.


