– ¿Saben lo que le dijo Víctor García a su hijo cuando se encaminaba al primer tee el jueves?: "diviértete". Sencillo y bonito. A lo Cruyff. No hace falta más en esos momentos…
– A Gonzalo Fernández Castaño le pone de los nervios que los jueces metan prisa a su partido (ya saben, el primer aviso se queda en eso; el segundo penaliza con un golpe). Hoy le ha vuelto a ocurrir, pero ha solventado la vuelta con un buen 68 (-5 total). El partido de Sergio, Villegas y Casey, por su parte, hoy ha llegado a perder hoyo y medio con el anterior.
– Camilo Villegas ha hecho hoyo en uno en el 12. Es posible que haya sido uno de los hoyos en uno menos festejados de la historia porque los espectadores que andaban por el green no eran numerosos y, además, se lo tomaron con cierta calma. A Camilo le costó darse cuenta de la proeza. Ha sido el primero del colombiano como profesional. Curiosamente, en este mismo hoyo Sergio García hizo el primer hoyo en uno de su vida cuando tenía diez años: "pegué una madera 3. Era muy pronto y aún había rocío en el green. Cuando llegué fue emocionante porque había una línea sobre el rocío que iba recta hasta el hoyo…", nos comentaba Sergio.
– Una paradoja: Richard Finch, líder del torneo con -11 junto a Sergio y Kjeldsen, ha hecho hoy seis birdies consecutivos entre los hoyos 5 y 10, incluidos. A partir de ahí, se supone que en el clímax absoluto… Dos bogeys y gracias. Todos al psiquiatra.
– Otra paradoja: Ya hemos hablado del hoyo en uno de Villegas con un hierro 5. Pues bien, unos hoyos después (en el green del 16), el bicampeón en el PGA Tour pegaba un filazo con un wedge al intentar un chipecito de no más de siete metros a bandera. Todos al psiquiatra.
– Chema Olazábal contaba el jueves como había ido librándose de mil peligros gracias a su putter y a excelentes golpes de recuperación. Hoy seguramente ha pegado un poco mejor a la bola, y sin embargo no ha enchufado en los greenes. "Hoy no meto una" le comentaba a su caddie en el green del 16 tras fallar un putt para birdie de unos tres metros y medio.
– Unos señores hablan en tono más bien alto en las cercanías del green del hoyo 13. A unos cincuenta metros en línea recta Paul Lawrie produce una sacada de bunker ligeramente defectuosa, pero entró en la trampa de arena mucho después de que los animados aficionados hubieran iniciado su charla. Una vez fallado el impacto, el escocés sale del bunker y se ensaña con los aficionados… Los manda callar a voces, los mira iracundo, refunfuña en arameo… Querido Paul, es un truco muy viejo. Ni siquiera tu caddie se había dado cuenta de que podían molestarte.
– Nos encontramos a Miguel Vidaor, director del torneo, y a Marino Cabo, greenkeeper, a final de jornada en el green del hoyo 2 peritando con el stipmeeter la velocidad. Está en 10,5. No está nada mal para el agua que han recibido. Y tampoco pueden estar mucho más rápidos en estos greenes, ya que algunos tienen pendientes muy pronunciadas.
– Se le pregunta literalmente a Álvaro Quirós si lleva en la cabeza a Severiano Ballesteros constantemente… El joven campeón español da una lección de honestidad al contestar que mentiría si dijera que está pensando constantemente en él. Eso sí, aclara que antes, durante y después del juego es uno de los temas recurrentes entre los jugadores por la lógica preocupación.


