Rafa Cabrera Bello ha caído en las semifinales del WGC Dell Match Play ante Louis Oosthuizen (4 y 3) y tendrá que conformarse con jugar la final de consolación por el tercer y cuarto puesto contra Rory McIlroy, que cayó en su semifinal ante Jason Day por uno abajo.
El caso es que, en una jornada muy complicada por la acción del viento, el español no ha sido capaz de embocar ni un solo putt de media y corta distancia y así era imposible superar el compromiso, ni siquiera ante un Louis Oosthuizen que tampoco iba sobrado de eficacia.
Rafa no ha conseguido alcanzar su mejor versión de tee a green, la de toda esta semana, pero en realidad su eliminación hay que achacarla casi en un noventa por ciento a su nulo acierto en los greenes. Sobre todo en un tramo concreto, donde el español parecía irse entonando. Tras llegar a ponerse tres abajo, Rafa había aprovechado muy bien, con oficio y saber estar, dos o tres errores de su rival en los hoyos 8 y 9 para regresar y cerrar los primeros nueve con una desventaja mínima de un hoyo. Y hasta tuvo en el hoyo 10 un putt de cuatro metros y medio para birdie que podía haber mantenido ese momento de la vuelta… El partido, no obstante, se definió en los hoyos 12, 13 y 14. En el 12 desperdiciaba un putt de metro y medio para ganar el hoyo; y en el 13 uno de dos metros después de que la bola lamiera cruelmente el borde. El remate fue tan desgraciado como definitivo: en el 14 erraba otro de metro y medio para salvar el par y el hoyo. Demasiadas concesiones, porque el canario, después de no encontrarse demasiado a gusto y de ir a remolque desde el inicio, tuvo objetivamente las opciones de haber llegado empatado al tee del hoyo 15…
Ni que decir tiene que Rafa no puede reprocharse nada. El mismo McIlroy se quedaba fuera de la final exactamente por la misma carencia en los greenes. No es sencillo. Se trata de seguir aprendiendo y continuar llamando a la puerta. El norirlandés fue mejor que Jason Day de tee a green, pero el australiano fue determinante en los greenes, hasta ese último putt en el hoyo 18 de cuatro metros y medio que embocó para meterse en la final. Por algo el australiano es Número Uno del mundo. Resultados en vivo



