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Así es el ‘chiringuito’ de Jordi García Pinto

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Jordi García Pinto ha sido el primer jugador español en ganar en un gran circuito en 2013.

Su triunfo en el Challenge de Kenia supone un paso más en una carrera minuciosamente diseñada. Este gerundense de 23 años recién cumplidos tiene las ideas muy claras. No hace nada por casualidad, confía en su instinto y toma decisiones, aunque algunas sean tan peliagudas como pasarse a profesional cuando sólo tenía 18 años. Era el mejor amateur que había en España y se convenció de que había llegado el momento de crecer. Hubo voces críticas, pero Jordi tenía claro cuál era su camino. “Creo que acerté al ciento por ciento”, asegura mientras repasa el prestigioso palmarés del torneo africano que acaba de ganar, donde figuran Severiano Ballesteros o José María Cañizares, entre otros.

Hablamos con García Pinto y nos repasa aquel ‘chiringuito’ que montó en su cabeza hace cuatro años y medio y que a día de hoy va camino de convertirse en un hotel de cinco estrellas.

Una victoria muy sufrida… “Nunca había estado en una situación similar y lo cierto es que impresiona un poco verte con opciones de ganar en un torneo de ese calibre. Estoy muy contento, pude sortear la presión y me llevé la victoria, aunque hubo que sufrir mucho. Cuando hice el eagle en el hoyo 15 y me puse con cuatro golpes de ventaja y tres hoyos por jugar parecía bastante encaminado, pero todo pudo darse la vuelta al final. Hice bogey en el 16 y en el 17 y mi amigo Tim Sluiter estuvo a punto de hacer birdie en el 17. Se habría puesto a un golpe con el 18 por jugar. Aún así, también todo pudo cambiar en el último hoyo. Tenía dos golpes de ventaja y debía hacer approah y putt para par, mientras él tenía putt de eagle de cuatro metros. Todo podía haber sido diferente. Finalmente, conseguí el par y él falló el putt y gané por una”.

El eagle destapó la caja de los truenos… “Tuve nervios durante toda la vuelta, aunque a mí me gusta jugar con algo en la barriga. Pero cuando más nervioso me puse fue después de hacer el eagle en el 15. Estaba a casi 220 metros de la bandera y pegué el hierro 5. Aquí la bola vuela un diez por ciento más y el terreno estaba duro, así que había que jugar casi como un links. Botó diez metros antes de la bandera y la dejé cerca. En el 18 tenía un approach complicado porque me pasé el green cinco metros y me recibía cuesta abajo. Traté de apurar y me volví a quedar en el rough. El siguiente golpe era muy delicado, pero la dejé dada. Se podía haber liado una espectacular”.

La ‘semana fantástica’ del juego corto… “Ni se me pasaba por la cabeza ganar. No tenía muchas expectativas porque en India no jugué bien, aunque después entrené muy fuerte y encontré algunas sensaciones buenas. A partir de la segunda vuelta en Kenia me di cuenta de que podía ganar. Es una impresión. Ves que haces y te salen cosas que no son normales. Empiezas a pensar que es tu semana. El juego corto estuvo descomunal. El primer día fallé nueve greenes y acabé dos bajo: 25 putts y ocho recuperaciones de approach y putt. Veía que tenía una oportunidad de oro. Sabía que si fallaba lo podía arreglar. He entrenado mucho durante los dos últimos años el juego corto con Joan Anglada, que es un maestro, y se recojen los frutos”.

La carrera de abogado llega con un pan bajo el brazo… “Este es mi primer año con los cinco sentidos puestos en el golf. Acabé hace dos semanas la carrera de abogado y ahora empezaré un máster. Me viene bien tener cosas que hacer y en las que pensar después de una ronda. Me ayuda a desconectar. Además, la semana pasada fue mi cumpleaños. Todo salió bien… Bueno, casi todo. No me quito de la cabeza que estuve a punto de llevarme un Toyota de 100.000 doláres en un par 3. Un día me hizo corbata y otro día se quedó a un palmo. Se me escapó”.

Su poderoso equipo de trabajo… “Mi mánager y quien dirige mi carrera es Gerard Darnés, mi entrenador es Joan Anglada, el preparador físico es Jesús Escoso, la psicóloga es Inmaculada Puig y por primera vez estoy prestando mucha atención a la nutrición y a los fisios. La psicóloga me está ayudando mucho. Me ayuda a estar bien conmigo mismo y tener claro lo que yo quiero, lo que busco y las maneras de conseguirlo. Trata al deportista primero como persona y después como deportista”.

Aún queda mucho trabajo por hacer… “La victoria es brutal porque hacía mucho que no ganaba y había jugadores muy importantes y muy buenos en el palmarés. Esto me da mucha confianza, pero necesito hacer un año completo. Que nadie crea que esto está hecho. Llevo menos de la mitad y no me puedo dormir ni un segundo. Ganar ayuda, pero no soluciona. Aún necesito otra victoria o dos segundos puestos como mínimo”.

El calendario… “Lo próximo que juego es el Open de España, aunque no descarto jugar antes algún torneo del Alps en abril. Me gusta competir. El calendario del Challenge lo haré casi entero”.

Aquella decisión de pasarse a profesional con 18 años… “Estoy muy contento, se ve que acerté ciento por ciento. Lo hice por varios motivos. Yo quería seguir aprendiendo. Era el Número 1 amateur en España y quería subir un escalón. Es cierto que aprendes a base de castañas, pero es un método muy bueno de aprendizaje. Me dije: tengo cuatro años para estudiar la carrera y cuatro años para aprender. Con tranquilidad. Que a los cuatro años y medio ya haya ganado un torneo del Challenge es fantástico. Creo que llevo cierta ventaja respecto a otros por estos cuatro años de aprendizaje. Pienso que hay que ir paso a paso. Por eso no fui a la Escuela en diciembre. Quería centrarme en el Challenge. Aún no estaba preparado para el Circuito Europeo. Es una decisión muy personal. Lo que tengo claro es que lo haría otra vez. La gente tiene mucha prisa, pero pienso que si quieres hacer las cosas bien todo necesita proceso. Después, me puedo equivocar o no”.

De momento, a Jordi, el plan le está saliendo a pedir de boca.