
Hortal, Oriol y Velasco salen de Foshan City, donde triunfa Palmer, con trabajo para las dos últimas citas
La Armada se había encomendado a la gesta de Nacho Elvira un año antes en este mismo torneo, cuando dejó casi sellado su visado al European Tour, pero ninguno de los tres que pasaron el corte consiguió imitarlo.
Toño Hortal (-10), Pedro Oriol (-9) y Álvaro Velasco (+5) disponen de dos oportunidades más para cumplir el sueño de acceder a la élite después de una temporada dura y larga en el Challenge Tour.
The Foshan Open ofrecía muchos alicientes para dar un gran bocado al pastel, pero ninguno pudo obtener un resultado sobresaliente que lo mandara directo a la cima. Tampoco anduvieron cerca, aunque los 66 golpes sabatinos de Hortal le abrían una rendija para aspirar a la victoria. El madrileño, no obstante, peleó para cazar una tarjeta igual o mejor, pero se quedó en 69, tres menos, en una ronda final con muchas vueltas bajas. No pudo siquiera entrar en el top ten en China tras cinco birdies (tres consecutivos en el 12, 13 y 14) y dos bogeys. Habría necesitado ligar cinco aciertos más hasta el 18 para pujar por el botín principal. Aun sin conseguirlo, el español se levantó con energía tras el varapalo del domingo anterior en Chongqing. Le queda el consuelo de seguir decimocuarto en el ránking, la posición final en The Foshan Open: fue adelantado por el ganador, pero rebasó a Edfors por escaso margen. En Omán, la próxima semana, y en la fiesta de Dubai, la siguiente, tiene que corroborar que se ha merecido durante todo el año un lugar entre los 15 mejores.
A Oriol lo dejó con escaso margen el pobre sábado. Volvió a bajar del par con facilidad (68 golpes), aunque los 74 del día anterior fueron una losa muy pesada. Lástima que el español concluyera una gran jornada, en la que llevaba cinco menos sin fallo tras 17 banderas, con un bogey en el mismo lugar en el que terminó la víspera con un eagle. Aun así, sus buenas prestaciones en tres cuartas partes del certamen indican que los problemas de espalda no han mermado sus facultades y finalizó decimonoveno.
Velasco estaba realmente lejos de la cabeza y pretendía remontar puestos para picotear algunos euros más. En cambio, el barcelonés terminó con la peor ronda de los 61 jugadores (80) con un triple bogey, un doble bogey y seis bogeys, demasiado castigo para sus aspiraciones.
En la pugna por la victoria, aguantó como un titán Jason Palmer (-16), “en el día más importante de mi vida”, como él mismo había calificado en la previa este domingo. El inglés que chipea a una mano sabía que tenía que embolsarse birdies y logró cuatro por un solo bogey. El parcial de tres menos le dio no sólo el título, sino un hueco en el top 15 de la lista anual. Sólo lo presionó su compatriota Ben Evans (-15), con la segunda mejor vuelta del día tras el siete menos del joven Fitzpatrick, al caerse con todo el equipo el alemán Ritthammer (+3 en el cierre).
Aquí les dejamos un vídeo de Jason Palmer chipeando a una mano, algo prácticamente insólito en el golf profesional…


