
Nick Dougherty ha pasado lo suyo en los dos últimos años y no está por la labor de lanzar las campanas al vuelo por mucho que sea líder del Pacific Rubiales Colombia Classic a falta de 18 hoyos…
El jugador inglés se metió en un largo y oscuro túnel en mayo de 2009. Ganó el BMW International Open, su tercer título en el Circuito Europeo, y se le fundieron los plomos. Pasó en pocas semanas de firme candidato a jugar la Ryder de Gales en 2010 a Expediente X del golf. Muchas teorías han jalonado estos dos años de travesía en el desierto. Que si problemas personales, que si la repentina muerte de su madre en 2008, que si desavenencias con su entrenador… Lo cierto es que ni el propio Dougherty, ni su entorno le encontraban una explicación. En 2011 tocó fondo tras pasar un corte en 32 torneos.
Ahora, cerca de tres años después de su última victoria ha vuelto a enlazar tres rondas seguidas bajo par y se ha vuelto a poner en disposición de ganar. Es la segunda cita del Challenge, nada que ver con el Circuito Europeo, pero ganar siempre es ganar, sea donde sea y sirve. Mucho más en este camino de retorno que Dougherty quiere afrontar con pies de plomo. “La última vez que estuve en disposición de ganar, lo hice, así que sé lo que tengo que hacer. De todos modos, ahora mismo no quiero pensar mucho en eso, quiero jugar lo más libre posible. Estos son pequeños pasos y no es el momento ahora de estresarme”, asegura. El jugador de Liverpool es como un deportista que ha estado lesionado de gravedad durante muchísimo tiempo y ahora está empezando a volver a andar. No quiere correr, no quiere dar ni un paso hacia atrás.
Dougherty lidera el torneo con un acumulado de -7. La victoria no será, ni mucho menos, sencilla. El veterano Phillip Archer, también curtido en mil batallas y en pleno proceso de vuelta, está a un golpe, igual que el joven invitado para este torneo Tyrrell Hatton. A dos golpes tenemos a un grupo de tres jugadores formado por Matt Haines, Morten Orum Madsen y Chris Hansen. Cinco ingleses y un danes entre los seis primeros.
Las condiciones de juego en el Barranquilla Countruy Club fueron bastante más benévolas que en los dos días precedentes. No sopló con tanta intensidad el viento y los jugadores lo agradecieron con tarjetas más bajas. Hatton hizo 67 golpes y Dougherty 68, sin bogeys.
No fue un día bueno para los dos españoles que pasaron el corte en tierras colombianas. Raúl Quirós (+7) firmó 74 golpes. El de Guadiaro, que no llegó a su primera cita del año en su mejor momento de forma, ha conseguido no bajar los brazos y mantenerse los cuatro días en la pelea. Es, sin duda, un importante punto de partida para seguir creciendo en los próximos torneos. La última vuelta debe ser un nuevo banco de pruebas para ir agarrando cada vez más confianza, sin duda, la principal necesidad de Quirós ahora mismo. Ayer hizo tres birdies, tres bogeys y un doble bogey. Si de algo no hay duda con Raúl es que tiene birdie en sus manos. Necesita evitar los fallos.
Carlos Suneson (+7) tuvo un día aciago. Desde el principio se torcieron las cosas para el veterano español, que empezó el día peleando por el top ten. Firmó un '8' en el hoyo 1, cuádruple bogey, y ya no pudo remontar el vuelo. Hizo dos birdies, pero también cayeron un doble bogey y un triple bogey más. Total, 79 golpes. El caso del canario es similar al de Quirós. Errores puntuales en las vueltas tienden a 'manchar' tarjetas que suelen ir cargadas de birdies.
Ninguno de los dos tiene nada que perder en la última vuelta, por lo que podemos esperar una vuelta muy baja. La capacidad la tienen.


