
Es duro, qué duda cabe. Quedarse fuera del objetivo por un suspiro.
De un objetivo que además había acariciado durante buena parte de la temporada. Pero una vez pasado el mal trago Antonio Hortal tiene que echar el cuero al suelo y analizar varias cuestiones…
En primer lugar, el ‘premio de consolación’ no es ninguna tontería. Porque con su puesto 16º en el ranking del Challenge Tour 2014 el madrileño entrará el año que viene en una categoría que no es nada despreciable. Se trata de la categoría 16 del European Tour, en la que comparten entrada y se ‘ranquean’ los jugadores que terminaron entre los puestos 16 y 30 del Challenge Tour (es el caso de Hortal y de Álvaro Velasco, 30º) y los que finalizaron entre los puestos 111º a 125º en la última Race to Dubai (que curiosamente será el caso de Carlos del Moral, Eduardo de la Riva, Adrián Otaegui y Nacho Elvira, siempre que ninguno de ellos mejore su categoría en la Final de la Escuela).
Hay que pensar que el año pasado el inglés Sam Walker y el norteamericano Daniel Im terminaron en los puestos 16º y 17º en el ranking del Challenge y en 2014 han podido disputar hasta veinte torneos del calendario del circuito europeo.
Antonio Hortal va a disputar la Final de la Escuela en unos días y, a partir de lo que ocurra aquí, decidirá. Si consigue la tarjeta a través de la Escuela, no hay mas que discutir. Si no es así, consultará con su equipo de trabajo a ver si le interesa plantear un calendario un poco a salto de mata en el European Tour, o bien volver a centrarse un año más en el Challenge. Al jugador, de entrada, le tira más la opción de apostar a la máxima categoría, pero aún no lo tiene claro al ciento por ciento.


