
Jordi García del Moral se ha empeñado en demostrar lo que las lesiones le han impedido en los últimos tiempos. Esta temporada ha podido al menos diseñarse un calendario en condiciones y sin taras físicas respecto a los demás, pero el juego ha tardado en afinarse. Eso sí, nunca es tarde.
El brillante jugador castellonense no está por la labor de tirar la toalla. El Challenge encara su recta final y sabe que anda muy atrás en la clasificación, pero mientras haya vida, hay esperanza. Firmó una buena actuación la semana pasada en Irlanda del Norte y ha empezado con fuerza en Francia. Jordi ha hecho 66 golpes, con una tarjeta inmaculada, cero bogeys y cuatro birdies, todos ellos en sus primeros nueve hoyos. Ejemplo de solidez y de que el juego largo comienza a meterse por los raíles.
García del Moral está aún a tiempo de saltar la banca en el Challenge y meterse entre los 15 primeros, y ese es su objetivo, porque al sempiterno optimismo del levantino no le gustan las medias tintas. Eso sí, necesita mínimo una victoria y una gran actuación en Kazajistán. Fácil no es, obvio, pero si está fino Jordi es de esos jugadores que lo puede conseguir.
Su tarjeta de 66 golpes le sitúa en en el top ten del Open Blue Green Cotes d´Amor Bretagne, a tres impactos del primero, Ben Evans, que lidera en solitario tras un día donde el recorrido de Pleneuf se ha mostrado más benévolo que en ocasiones anteriores.
La Armada es extensa en esta cita gala y, como es lógico, ha habido de todo. También han jugado bajo par Agus Domingo (-3), Toño Hortal (-3), Jesús Legarrea (-3), Carlos Aguilar (-2), Carlos Garrido (-1) y Álvaro Velasco (-1). Todos ellos están momentáneamente dentro del corte.


