
Victor Riu suspendió hace una semana el examen de enfrentarse a un domingo de torneo en el Challenge con el liderato colgado al cuello. No es nada fácil, y mucho menos, si es la primera vez, y el jugador francés pagó el pato. Hizo 72 golpes en Alemania y acabó tercero.
Sin embargo, la divina providencia, y por supuesto un vueltón de 62 golpes en la tercera jornada del Swiss Challenge, le han puesto de nuevo ante la misma tesitura. Es su reválida. Ahora, llega mejor preparado, y lo que es más importante, con un colchón de golpes mucho más generoso.
Riu tiene cuatro impactos de ventaja sobre el escocés Jamie McLearyy, cinco sobre el italiano, Andrea Perrino y seis sobre el inglés Adam Gee. Lo tiene en su mano y asegura que aprendió mucho el pasado domingo. “Salí muy estresado, pensando mucho en la victoria, mirando a cada segundo las pizarras de líderes… Esta vez voy a ir a mi juego, pensando cada golpe y lo que tenga que ser será”, señaló ayer nada más acabar.
McLeary, el perseguidor, por si acaso, mete presión. “Es una buena ventaja, pero recuerdo que Peter Whiteford llegó un domingo con nueve golpes de ventaja sobre el segundo y no ganó el torneo. Así que cualquier cosa puede ocurrir. Cuatro golpes no es tanta diferencia”, apunta.
En cuanto a los españoles, ninguno está con opciones de victoria. El mejor es Pedro Oriol (-8), que ayer firmó una gran tarjeta de 66 golpes y se encuentra en la 17ª posición, a sólo dos golpes del top ten. Álvaro Velasco (-6) también tiene opción de meterse entre los diez primeros. El resto tratará de finalizar con un buen sabor de boca.


