Alejandro Cañizares arrancó el año 2025 sin categoría de ningún tipo para jugar en el DP World Tour o en el HotelPlanner Tour. Era una situación muy complicada. Campeón de la NCAA, dos victorias en el Circuito Europeo y 18 temporada al máximo nivel y, de pronto, se encontraba sin saber muy bien lo que podría jugar o no. Removió cielo y tierra, llamó a todos los teléfonos de su agenda, preguntó aquí, allá y acullá y finalmente empezó a jugar donde pudo.
Se dejó ver en algún torneo del Circuito de Andalucía de Profesionales, en el Winter Tour, el Dobles de la PGA de España, la Nordic League y hasta un par de apariciones en el Asian Development Tour, la segunda división del Asian Tour. Se fue a Vietnam y Pakistán porque era lo único que podía jugar. En definitiva, su intención era demostrar que estaba dispuesto a jugar donde hiciera falta porque está convencido de que aún le queda mucho golf que mostrar a sus 42 años.
Entre las llamadas que hizo estaba la Real Federación Española de Golf. Cañi pidió alguna invitación para el HotelPlanner Tour. No es una situación fácil para la Federación Española. Hay muchos golfistas españoles en una situación similar a la de Cañi, veteranos a los que se les han cerrado las puertas en los últimos años por los malos resultados y jóvenes que todavía no han podido abrirlas después de una más que prometedora carrera amateur. Normalmente, la Federación se vuelca más en ayudar a los que están empezando, como es lógico, pero también tiene guiños para esos jugadores que tanta gloria han dado para nuestro deporte. En cualquier caso, no hay invitaciones para todos y el equilibrio en estas decisiones no es nada sencillo.
Finalmente, hace pocas semanas, la Federación Española le confirmaba a Cañizares que le había conseguido cinco invitaciones para esta temporada. Un bonus para el golfista que reside en Estepona. Concretamente, va a jugar el Challenge de España, el Danish Golf Challenge, el Challenge de Cádiz, el Kaskada Golf Challenge y el D+D Real Czech Challenge. Los tres primeros son consecutivos y los otros dos se juegan en junio y julio.
Es un bonus, porque empezó la temporada sin sitio, pero al mismo tiempo es una presión. Ahora la pelota está su tejado. Tiene estas cinco oportunidades para jugar bien, sacar resultados y ganarse un sitio por sus propios méritos para el próximo año. Es una carrera contra el reloj. Por supuesto, el primer objetivo es sumar los puntos suficiente para obtener la categoría del Challenge para el próximo año. Después, todo es jugar bien y soñar. Cualquier top 10 en estos cinco torneos le puede servir para jugar alguna semana más aparte de las cinco aseguradas. Por supuesto, una victoria le cambiaría todo. Le daría de manera inmediata la tarjeta del HotelPlanner Tour y hasta podría meterse en la pelea por ascender al DP World Tour mediante la Road to Mallorca. No sería el primer caso.
Por todo ello, la cita en el Fontanals Golf Club que empieza este jueves no es una semana más para Alejandro Cañizares. Es el punto en el que arranca una oportunidad con la que no contaba hace apenas cuatro meses.




Animo Cañi!!!