Hay dos constantes vitales en la primera jornada del Open de Portugal at Royal Óbidos del Challenge Tour. La primera es que ninguno de los gallos se ha colocado en la parte alta. De los cinco primeros de la clasificación, el jugador mejor ubicado en la Road to Mallorca ocupa el puesto 64º. La segunda es que todos han jugado por la tarde. El estreno del torneo en la bella población lusa de Óbidos ha sido como la tarde y el día, si nos permiten esta gracia con escasa ídem. Condiciones mucho más complicadas en el turno de mañana. Cinco de los 22 primeros clasificados jugaron por la tarde.
Así las cosas, el líder es el escocés Ryan Lumsden (-6), precisamente el 64º de la Road to Mallorca, seguido a un golpe por el galés David Boote, el sueco Niklas Lemke, inglés Ben Schmidt y el italiano Aaron Zemmer. Todos ellos son jugadores que aún necesitan hacer las cosas muy bien para darle un giro a su temporada. Están lejos incluso de meterse en la gran final de Mallorca. Todas las semanas son propicias para darle un giro a un año que viene atravesado. Que le digan, si no, a Boote, cuyo mejor resultado este año ha sido un 29º.
La tercera constante vital es que el inicio de la Armada no ha sido precisamente para tirar cohetes. Lucas Vacarisas (-1) y Joel Moscatel (PAR) han aprovechado que han jugado por la tarde para colocarse dentro del corte provisional en la clasificación, aunque algo lejos de las posiciones de privilegio. Hay margen, pero no se puede decir que haya sido un súper día de golf.
A partir de ahí, todos a remar. Alejandro Cañizares (+1) tiene su mérito porque ha jugado por la mañana y ha firmado un buen resultado a la vista de las condiciones, pero no quita para que este viernes tendrá que remontar para jugar el fin de semana. En situación más delicada están Javier Sainz (+2), que no sacó partido al hecho de jugar por la tarde, Quim Vidal (+3), Borja Virto (+3), Álvaro Quirós (+6), Víctor Pastor (+6) y Jorge Maicas (+7).



