
Lo ocurrido en la Escuela marca un Challenge de Catalunya que arranca pendiente del viento
Este jueves arranca el Challenge de Catalunya en el campo tarraconense de Lumine. En liza, 156 jugadores buscando lo mismo, una victoria que les acerque al Circuito Europeo. Sin embargo, no todos se enfrentan al recorrido de la misma manera. Lo que ocurrió aquí hace cinco meses aún pesa lo suyo en la memoria de algunos…
Sí, fue la primera semana de noviembre. La Escuela del European Tour estaba en plena ebullición con la disputa de la segunda fase, el escalón previo a la gran final, y Lumine era una de las sedes donde el futuro se jugaba a una carta. Veintiséis golfistas presentes en aquella ventosa semana de noviembre repiten ahora en este Challenge de Catalunya. Son historias de amor y odio, según fuera la película.
La Escuela marca a fuego. No es un torneo más. Es el todo o nada y siempre deja huella. Catorce jugadores mirarán a Lumine con una sonrisa, con un regusto dulce. Son aquellos que lograron clasificarse para la Final de la Escuela. Al frente de todos ellos, Chris Hanson, el inglés que se impuso con un total de -15 y cinco golpes de ventaja sobre el segundo. También vivieron su particular historia de amor Russell, Shinkwin, Evans, Goddard, Lee, Benz, Brooks, Gavins, Starck, Bouniol, Marshall, Scotland y Jack Doherty. Precisamente, Doherty es el que mejor recuerdo guarda de todos ellos. El jugador que lideró el NH Collection Open en La Reserva, no sólo se clasificó para la final, sino que fue el único que después lograría la tarjeta.
En el sentido opuesto de la calzada están los doce jugadores que también estuvieron en Lumine en noviembre y que no pudieron pasar a la Final. Su recuerdo, lógico, es más amargo y seguro que en algunos casos podríamos decir que de auténtica pesadilla. En todo caso, para ellos, Lumine les ofrece una segunda oportunidad. Borja Etchart y Xavi Guzmán son los españoles que tratarán de borrar aquel mal recuerdo con una buena semana y, junto a ellos, están Haastrup, Nemecz, Farr, Kind, Woolgar, Kimsey, Palmer, Hutsby, Law y Eirik Tahe Johansen. Es una reválida.
De cualquier manera, con sueños o pesadillas, lo que parece claro esta semana es que quien quiera ganar el torneo tendrá que jugar bien con viento. La previsión dice que el tiempo dará alguna tregua más que durante la Escuela, pero aún así soplará, sobre todo el viernes y el domingo, con rachas por encima de los 30 kilómetros por hora. Cuando no sople, los pegadores tendrán ventaja, así que se pueden imaginar que la risa va por barrios cuando se trata de mirar el parte meteorológico. “La clave será jugar bien con viento y, sobre todo, poner la bola en juego”, asegura a Tengolf el Número Uno del ránking, Jordi García Pinto. La opinión es compartida. Manuel Quirós, que fue padre por primera vez hace dos semanas, señala que “el campo está en muy buenas condiciones, aunque si no hace viento será especialmente asequible para los pegadores”. Mientras, Alfredo García Heredia no puede ser más explícito: “si no sopla el viento habrá que hacer pocas para estar arriba y si sopla, los pares serán buenos”. Ya ven, la noche y el día.


