Luis Masaveu (-11) es líder del Challenge de España. A sus 22 años apenas está disputando su segundo torneo regular en el HotelPlanner Tour. Tras 36 hoyos apunta a ser uno de los grandes protagonistas del fin de semana. El jugador de LIV Golf no ha venido de paseo. Sabe que se juega mucho y está demostrando el gran nivel que tiene.
El camino del español al liderato en Fontanals no está siendo ni mucho menos un camino de rosas. El jueves por la noche cenando en un restaurante de la zona algo le sentó mal, en concreto unas setas con salsas, que a partir de las dos de la mañana le atacaron a traición. Vómitos continuados, fiebre y apenas pegar ojo. Ese ha sido el bajage de la noche del madrileño.
«No he podido dormir nada, no he parado de vomitar y me sentía fatal. La verdad es que estaba muy cansado» ha contado el propio afectado a Ten Golf y así se ha plantado en el tee del hoyo 10 a las 8:50 de la mañana
Quien le haya visto por el campo, apenas se lo habrá notado. Vuelta de 67 golpes, once bajo par y liderato compartido con el sueco Oliver Gillberg (-11). Supera su primer corte en lo que es su segundo torneo en el circuito. Está claro que sus aspiraciones esta semana van más allá, pero no es cosa menor destacar este tipo de hitos.
«La realidad es que he empezado a jugar y aunque notaba el cansancio, he jugado muy bien. De hecho, he salido por el hoyo 10 y en el tramo inicial del campo creo que he podido hacer algunas menos.» Birdie-bogey para arrancar, pero Luis siente que del 12 al 15 podía haberle ganado más golpes al campo, en especial en su cuarto hoyo, primer par cinco en el que ayer hizo un eagle. Eso sí, termina la primera parte con dos birdies seguidos.
«Ha sido una lástima porque jugando muy bien solo llevaba dos menos al terminar la primera vuelta. Se me han escapado dos putts de birdie más que podía haber embocado». Así es Luis, con fiebre, sin apenas haber pegado ojo y con pocas fuerzas, no se conforma.
Aunque no lo esté pareciendo, el joven jugador de LIV es humano: «Ha sido una pena no aprovechar el momento porque la realidad es que los nueve segundos han sido de aguantar como fuera. No podía más», pues no se crean que le ha ido especialmente regular. Ha hecho otro parcial de dos bajo en la segunda vuelta y no ha cometido bogeys: «He empezado a jugar peor, he empezado a fallar más golpes, pero he podido recuperar bien. Tocaba sufrir, luchar y seguir peleando. Estoy orgulloso la verdad, no me he dejado ir en ningún momento». Una muestra de carácter en toda regla.
«Estoy mucho mejor del estómago, pero necesito dormir como sea. Me he quedado prácticamente sin fuerzas, aunque me apetece mucho lo que se viene, para esto entreno cada día», concluye así la llamada el español. Que duerma bien, porque si quiere pelear por su primera victoria profesional va a necesitar de todo su empeño. 36 hoyos por delante, esto apenas acaba de arrancar.



