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No se hace un traje de noche con la tela de un bikini

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La cuadragésima edición del Trofeo Hassan II está en capilla.

El Golf du Palais Royal, una joya, abre sus puertas al mundo a través de los medios y conviene estar atentos, puesto que a partir del domingo no volverá a abrirlas hasta dentro de doce meses. Entre medias, sólo unos pocos privilegiados podrán catarlo…

La leyenda asegura que no se pisa y que de un año para otro se mantienen las posiciones de bandera del último domingo de competición. En realidad se juegan entre treinta y cincuenta rondas de golf en doce meses. No, no es mucho, para qué vamos a engañarnos. Y además el nivel de mantenimiento es impresionante. Un vergel.

El trabajo de un diseñador de campos de golf se facilita cuanto más grande es la finca de que dispone. Es de pura lógica: no se hace un traje de noche con la tela de un bikini. En este sentido, Robert Trent Jones Sr. lo tuvo fácil: podemos estar hablando de una superficie de más de doscientas hectáreas sobre las que se extiende este campo. No faltan los paseítos de green a tee a lo largo y ancho de casi todo el recorrido. Para hacernos una idea: una finca de las que se estilan normalmente para la construcción de un campo de golf puede rondar entre 50 y 70 hectáreas.

La firma de Trent Jones está en los greenes. Así lo deja claro José María Olazábal, a quien pedimos que valore el campo con los ojos de un diseñador. Greenes muy movidos. Flanes escurridizos. Semana de hierros, sin la menor duda.

Doce jugadores de la Armada española inician mañana el torneo. A saber: Olazábal, Luna, Garrido, Lara, Cabrera Bello, Quirós, Cañizares, Larrazábal, Del Moral, De la Riva, Campillo y Velasco. Es una lista con enjundia y fundamento. Algún talento (que lo hay, y mucho) anda a flor de piel…

Y si se habla con unos y con otros da toda la sensación de que algo importante está a punto de suceder. Son muchos los jugadores que vienen mareando la perdiz, retrasando involuntariamente su puesta a punto (qué más quisieran ellos) o afinando la forma y afilando los palos. Y ya toca. En Marruecos al menos toca rozar la gloria. Dejémoslo ahí.

Hoy el putting green y la calle de prácticas eran un hervidero de guasas tras la victoria de España ante Francia. Los Havret y compañía sonreían y apretaban los dientes… Pero el tiqui-taca toca mañana sobre el campo de golf de las mil y una noches.