
Adrián Otaegui (San Sebastián, 1992) ya es miembro del Circuito Europeo. Su segundo puesto en el Kazakhstan Open le garantiza un lugar entre los diez primeros del Challenge. Es decir, tarjeta de las buenas. Fetén. Ten-Golf habla con el joven jugador donostiarra de la temporada que está a punto de terminar y de lo que viene por delante. Será su segundo asalto al Tour. Asegura que está mucho más preparado que hace dos años y sabe los errores que no hay que cometer.
Un balance muy positivo basado en la regularidad… “El año ha ido muy bien, el objetivo está cumplido y estoy contento. La temporada ha sido muy regular, sobre todo desde julio. Esta regularidad es lo que me ha permitido sacar la tarjeta a falta de tres torneos, aunque no ha terminado el trabajo”.
No se pone límites en este final de año… “El objetivo ahora es descansar. No voy a jugar en China para prepararme muy bien para los dos últimos torneos de Omán y la final del Challenge de Dubai. La idea es acabar lo más arriba que pueda, cuarto mejor que quinto, tecero mejor que cuarto, segundo mejor que tercero y si puedo ganar, pues fantástico”.
El pilar del éxito en 2013… “Una de las claves principales de la temporada es el trabajo que hice al principio del año, antes de empezar a competir. En 2011 saqué la carta del Circuito Europeo por la Escuela y a la semana siguiente estaba jugando en Sudáfrica, sin tiempo para nada. Todo fue muy rápido y al final lo pagué. Esta temporada hemos empezado a jugar a finales de febrero y he dedicado tres meses a prepararme física, técnica y mentalmente. El objetivo era poder estar bien del primer torneo al último y ha funcionado muy bien”.
Los errores que no volverá a repetir… “La experiencia del año pasado en el Circuito Europeo me sirvió para aprender muchas cosas. Todo fue muy rápido, muy nuevo y cometí errores que no voy a repetir. Quiero afrontar la temporada como un año normal, entrenando muy duro, con paciencia y manteniendo la cabeza fría, sin hacer cambios a mitad de temporada o cosas raras. Hay que empezar bien, pero sin obsesionarse”.
Esos diez metros más con el drive y los tiros a bandera… “Este año trabajé en algunos aspectos técnicos y físicos y creo que he ganado un poco de distancia, unos diez metros con el drive, lo que facilita luego el segundo golpe y, sobre todo, tener más opciones de llegar de dos en los pares 5. El juego corto y el putt están ahora mismo bastante bien y quiero trabajar y mejorar en los tiros a bandera, para tratar de dejarlas un poco más cerca. Otro objetivo es no fallar greenes de forma tonta. Estoy convencido de que soy mejor jugador en todas las parcelas que hace dos años, aunque hay que seguir mejorando siempre. Mi padre es mi entrenador y me está ayudando mucho”.
La Armada del Challenge… “Los españoles tenemos muy buena relación y siempre nos estamos intentado ayudar en lo que podemos. Hay un ‘feeling’ muy bueno entre todos y todo eso ayuda”.
La actitud es innegociable… “En el Circuito Europeo empiezo desde cero y no puedo permitirme ninguna relajación. Iré a cada torneo con el cuchillo entre los dientes. Comenzaré en Sudáfrica y trataré de aprovechar todas las oportunidades, con paciencia y aprendiendo siempre”.
La enseñanza de la temporada… “Lo mejor de la temporada ha sido la manera de competir este final de año, trabajando muy bien mentalmente, cometiendo menos fallos, con más intensidad y menos relajación”.
Dónde se convenció de que el objetivo se podía conseguir… “El momento clave del año, donde me di cuenta de que si seguía por ese camino podría conseguir la tarjeta, fue el segundo día del Challenge de Suiza (12 de julio), donde fallé el corte. Había hecho +3 el primer día y sabía que necesitaba una vuelta baja para pasar el corte. Empecé muy enchufado, haciendo bien la faena, me mantuve muy concentrado y al final fallé el corte por un solo golpe y haciendo doble bogey en el 15. Me sirvió para coger mucha confianza y a partir de ahí quedé cuarto en Italia y segundo en Francia. Fue un punto de inflexión”.


