El Open de Portugal en Royal Óbidos se presenta como un escenario decisivo en la recta final de la temporada del HotelPlanner Tour. A falta de cinco torneos para el desenlace de la temporada, cada golpe cuenta en la lucha por las veinte codiciadas tarjetas del DP World Tour 2025, y el golf español vuelve a ser protagonista. Quim Vidal (-10) lidera el torneo con paso firme, mientras que Sebas García (-8) le sigue muy de cerca desde la tercera posición, a solo dos golpes.
La ventaja podría ser incluso algo mayor ya que al catalán le quedan todavía tres hoyos por disputar de la segunda ronda que no ha podido terminarse debido a la suspensión por niebla que hubo en el arranque de la jornada.
Vidal ha encontrado en Portugal el lugar perfecto para dar un golpe de autoridad. Su objetivo es claro: sellar matemáticamente su ascenso al DP World Tour lo antes posible. Los números ya le favorecen, pero un triunfo en Royal Óbidos significaría finiquitar cualquier cálculo y jugar el final de curso con la tranquilidad de los deberes hechos. Su golf sólido en estos dos primeros días le ha llevado hasta lo más alto de la clasificación y confirma que quiere abrochar el pase lo antes posible… Empezaba por el hoyo 10 y calcaba en ese tramo el cinco bajo par de la primera jornada, en los seis hoyos que ha jugado de la segunda vuelta empataba con el recorrido para el acumulado diez bajo par y liderato en solitario. Dos bogeys en dos jornadas hoyos son la mejor definición de su juego esta semana.
A su estela aparece Sebas García (-8). El madrileño lleva a sus espaldas una auténtica maratón competitiva, encadenando 17 semanas compitiendo con tan sólo una de descanso entre medias. La obsesión es la de lograr un resultado que le catapulte hacia esas veinte plazas. En Royal Óbidos parece haber encontrado el escenario ideal para reivindicarse. Tras una primera vuelta de 66 golpes, este viernes firmó un 68 que lo mantiene metido de lleno en la pelea.
Al término de su recorrido, Sebas reconocía sentirse satisfecho: “Me siento mejor que ayer porque creo que he jugado mejor. Fue un día un poco más duro, el campo estaba exigente, pero estoy contento con la manera en que he competido”. El madrileño insistió en que lo importante será mantener la misma mentalidad que ha aplicado en las últimas semanas: “He jugado bien y tengo que seguir igual. No pensar más allá. Mañana es otro día, el sol saldrá igual, y hay que afrontarlo con calma”.
La temporada está siendo un desafío tanto físico como mental para García. Él mismo admitía con humor el desgaste acumulado: “He jugado muchos torneos seguidos. Quizá esta pregunta sobre si lo disfruto debería responderla mi mujer”, comentó entre risas, aunque inmediatamente subrayó que se siente feliz y motivado en esta etapa. El madrileño, situado en el puesto 50 de la Road to Mallorca, necesita un resultado serio para escalar posiciones y meterse de lleno en la pelea por la tarjeta. Este fin de semana en Portugal puede ser la oportunidad que llevaba tanto tiempo buscando. El premio a la constancia puede dar su fruto.
Un poco más atrás, pero aún con opciones de todo, aparece Rocco Repetto Taylor (-5), otro de los españoles que han sabido adaptarse al trazado de Royal Óbidos. El campo, diseñado por Seve Ballesteros poco antes de su fallecimiento, añade un componente simbólico y emocional al torneo. Cada edición en este recorrido es, en cierta forma, un homenaje al genio de Pedreña, y para los jugadores españoles tiene un significado especial.
El fin de semana se presenta vibrante. Vidal, con la mirada puesta en asegurar su futuro inmediato en el DP World Tour, parte con ventaja. Sebas García, con hambre atrasada de resultados, amenaza con recortar diferencias y aprovechar la oportunidad. Y un nombre como el de Repetto Taylor completa la nómina de españoles con opciones de aspirar al título. También han superado el corte en Portugal: Luis Masaveu (-2), Borja Virto (-2), Albert Boneta (-2), Adri Arnaus (-1) y Santi Tarrio (-1). Por contra, se han despedido antes de lo esperado, Lucas Vacarisas (+8), Victor Pastor y Álvaro Quirós.
Royal Óbidos será testigo de un pulso apasionante entre la seguridad de un líder que busca confirmar su billete a la élite y la ambición de un perseguidor que se aferra al deseo. A cuatro torneos del final, la presión es máxima y el margen de error mínimo. En Portugal, el golf español tiene mucho en juego, y todo apunta a que el fin de semana traerá emociones fuertes. Quedan dos etapas por delante, veremos si alguno puede coronar en lo más alto.



