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De Número Uno a Número Uno

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– No hace falta aclarar que el British femenino no arrastra a la misma gente que su hermano mayor, el Open. Ni siquiera un décima parte…

Pero habrá que esperar a mañana para realizar una valoración más completa al respecto. Tiene, por el contrario, otro tipo de encantos…

Como por ejemplo, el de ver cómo se acerca hacia ti la Número Uno del mundo, Yani Tseng, y te pregunta si sabes por dónde cae el ‘Media Centre’. En efecto, hacia allá se dirige ella solita sin más parafernalia que un paraguas, para celebrar su rueda de prensa. No lleva guardia pretoriana, ni falta que hace.

– Tseng ha llegado a perder la sonrisa este año por esos campos de golf del mundo. Pero se ha prometido a sí misma que eso se ha acabado. Que no puede ni debe sufrir si resulta que está haciendo lo que más le gusta. En este sentido, hoy reconocía que el ejemplo del otro Número Uno, Rory McIlroy, le ha venido muy bien. “He visto lo que decía cuando estaba este año en un mal momento y me ha servido mucho. Y luego él ha vuelto a ganar. Me ha ayudado ver lo paciente que ha sido. Y ahora yo creo que a mí también me toca volver a ganar”.

– Hay deportistas que te ganan inmediatamente por su sencillez y naturalidad. Yani Tseng pertenece a este club, si es que no es la presidenta.

– La previa del Ricoh Women’s British Open viene marcada, horas antes de su comienzo, por un jubiloso anuncio del principal espónsor: Ricoh ha firmado hasta 2016, incluido, con el LGU (Ladies Golf Union, sociedad propietaria del torneo) e IMG, organizador, y bajo la atenta y complacida mirada de los ejecutivos del  LPGA Tour y el Ladies European Tour, para mantenerse como principal mecenas del evento. No está de más, en época de vacas flacas.

– Víctor García, padre de Sergio, está aquí esta semana, en el Royal Liverpool. Tiene su explicación: acompaña a Carlota Ciganda y le ayuda en algunas ocasiones con el swing, aunque su entrenador es Rogelio Echevarría. Con ella marcha por el campo con su habitual estampa por estos pagos: un paraguas en una mano y un palo de golf en la otra. Además, va a aprovechar para ir a ver a Pablo Hernández, pareja de su hija Mar, padre de su nieto y reciente fichaje del Swansea, que juega este sábado en Birmingham.

– Otra presencia curiosa: el jugador australiano Richard Green ejerce esta semana de caddie, llevando la bolsa de su novia, la noruega Marianne Skarpnord. Todo un detalle.

– Por mucho menos de lo que ha caído hoy sobre el recorrido de Hoylake, muchos profesionales masculinos deciden cortar por lo sano y marcharse al player lounge o a la casa club. O al hotel. Ellas son más cabezonas. Y, aunque sea por una vez en la vida, quizá ellos sean más prácticos: normalmente sirve de muy poquito entrenarse en semejantes condiciones. Otra cosa es que te ocurra lo que le ha ocurrido a Belén Mozo. Llegó el lunes, pero estaba reventada y no pudo salir a jugar. Tan solo anduvo unos cuantos hoyos. El martes tampoco pudo trabajarse el campo por culpa del Pro-Am, y este miércoles estaba dispesta a jugar los 18 hoyos (nunca había estado antes el el Royal Liverpool) pasase lo que pasase.

– En jornada de prácticas no conviene cruzarse con un partido de coreanas cuando arrecia el temporal. Ellas van a los suyo: si hay que pegar dos o tres bolas, se pegan.