
– Fernando es un chico de 12 años que juega al golf en La Cañada y que es hándicap 7,8. Ayer cumplió uno de sus sueños. Fue el rastrillador del partido Quirós-Noh. Álvaro, como no podía ser de otra manera, es su ídolo. Han jugado juntos algún Pro-Am. “Yo también soy pegador”, dice orgulloso. Nunca deja de sorprender la tremenda pasión por el golf que se transmite desde La Cañada. “Yo quiero ser jugador profesional”, asegura Fernando con una seguridad pasmosa…
– Lee Westwood no encajó bien su derrota ante Ian Poulter en los octavos. El Número 1 andaba escocido y cargó contra el empedrado. Pataleta y poca clase. “El Match Play no siempre demuestra cómo han jugado los golfistas. Ya sabemos cómo es Poulter. No le pega a la bola de forma fantástica, pero después te puede meter un putt desde cualquier sitio”, lamentó. Fue el pique-polémica del día. Los ingleses metieron los dedos a Poulter tras su partido de cuartos ante Molinari. Pero no consiguieron demasiado. “No voy a jugar un partido de tenis ahora con Lee. Pero vamos, yo jugué muy bien por la mañana. Me dejé muchas opciones de birdies en los primeros seis hoyos”, señaló. Los números dan la razón a Poulter y echan por tierra la teoría de Westwood. Si hubiera sido stroke play también había ganado el hincha del Arsenal. 66 golpes por 67 de Lee. Irrefutable. Alguna carga de profundidad más o menos velada sí lanzó Poulter, aunque hablando de su partido de cuartos ante Francesco Molinari. Repitió unas cuatro veces “Franky (Francesco) es un auténtico caballero”. A buen entendedor…
– Otro día perfecto en Finca Cortesín. No se mueve una hoja. Brilla el sol. Calor. Ningún pero para jugar al golf. Es un gran día de playa, cierto. Pero si a usted le gusta el golf, no deje de pasarse por el recorrido de Casares. Merece la pena, aunque sólo sea para ver el swing y la forma de moverse por el campo de Luke Donald.
– El ganador tendrá que jugar hoy alrededor de 36 hoyos (depende de en qué momento acaben los partidos). ¿Puede ser definitiva la condición física? Pues parece que no. Tal y como señaló Álvaro Quirós, cualquiera de estos jugadores debe llevar con naturalidad una jornada de trabajo de este calibre. Eso sí, alguno anda renqueante y veremos cómo le afecta. Luke Donald se fue ayer a la cama con una tila en el cuerpo y bastante fastidiado con la garganta. Por ahora, ni siente ni padece. Tras 10 hoyos está ganando a Kaymer por cuatro arriba. La ‘maquinita rubia’…
– Álvaro Quirós volvió a dar una lección de cómo hay que encajar una derrota. Nada más fundirse en un abrazo con Kaymer pasó media hora firmando autógrafos, haciéndose fotos y repartiendo sonrisas. Chapeau.


