
Giro de tuerca en la Final de la Escuela en Infinitum Golf. Ha aparecido el viento. No ha sido un vendaval, pero sí lo suficiente para apretar los resultados, especialmente en el Hills course, un recorrido estrecho y muy técnico que cobra un precio muy elevado por cualquier error.
Toda tarjeta bajo par hoy era una muy buena noticia y el par no era nada malo. Lo más difícil era darse cuenta de ese cambio en la tendencia para tener tranquilidad. No hay que olvidar que venimos de dos días donde se han hecho vueltones a cascoporro y se corría el peligro de pensar que un resultado de par o menos uno era insuficiente, con la consiguiente ansiedad siempre negativa. Tocaba echarla al suelo y quien no lo ha hecho se ha terminado desquiciando.
La Armada ha librado con una nota alta esta jornada más peliaguda. Albert Boneta (-10) ha tirado del carro, figurada y literalmente. Es el mejor de los nuestros y de los pocos que no lleva caddie esta semana. Por eso tira del carro. Podría haber elegido uno eléctrico, pero ha preferido el manual. No vamos a decir que sea una heroicidad, que ya a sus 22 años se puede con todo, pero realmente es llamativo. No olvidemos que son seis días de competición, noventa hoyos, y que el Hills es un campo realmente movido. «No es para tanto, al fin y al cabo vengo de la Universidad, donde jugábamos muchas veces 36 hoyos con la bolsa al hombro», explica con sencillez y naturalidad el golfista de Barcelona a Ten Golf.
Hablando de tiempos universitarios no tan lejanos, Albert estuvo cinco años en el equipo de los Lobos, Nuevo México. El destino ha querido que hoy jugara con el francés Bastien Amat (-5). El galo no sólo fue compañero suyo en el equipo durante cuatro años, sino que compartían la habitación. Hoy ha sido como un día más en Nuevo México.
Boneta ha entregado hoy una muy meritoria tarjeta de 69 golpes en el Hills, colocándose en la octava plaza, con un golpe de margen sobre el top 20 y cinco sobre el corte. Las cosas marchan bien, aunque todavía queda la mitad del camino por recorrer. La clave hoy ha sido la paciencia y la capacidad para mantenerse positivo. Ha jugado bien, sin meterse en grandes problemas, pero ha habido una racha de hoyos, del 1 al 4 (empezó por el 10), donde se le escaparon algunas buenas opciones. Por si fuera poco, en el 5 le cayó un bogey. No se ha permitido lamentarse ni desconcentrarse.
Ha encajado el golpe de maravilla, ha seguido a su juego y el golf lo ha premiado con dos buenos birdies en el 7 y en el 9, el primero de ellos con un grandísimo tercer golpe entre árboles, pegando una bola que primero salió baja y después subió a las nubes para quedarse muy cerca del hoyo. En el 9 pegó de segundo un hierro 5 y la dejó a cuatro metros. Ahora sí, el putt entró. Premio a la buena actitud.
La Armada tiene a tres jugadores ahora mismo en puestos de tarjeta. Todavía quedan tres días, pero la situación es buena. Además de Boneta, están arriba, compartiendo la duodécima posición, Borja Virto (-9) y Sebastián García Rodríguez (-9). Están justos en el top 20 y tienen tres de margen respecto al corte de mañana con los 65 primeros y empatados. Una buena situación.
Gonzalo Fernández Castaño (-5) está justo dentro de ese corte que quedará establecido tras la cuarta ronda. Superar esta criba es el primer objetivo, aunque realmente no tienen tan lejos el top 20. Son apenas cuatro golpes de diferencia y quedan todavía 54 hoyos. Un mundo. Estos cuatro españoles de los que hemos hablado sólo jugarán ya el Lakes course.
En una posición más delicada se encuentran Adri Arnaus (-3), Santi Tarrio (-3), Luis Masaveu (-1) y Joseba Torres (-1). Lo más positivo es que ninguno está descolgado. Es más, tanto Arnaus, que hoy jugó sobre par en el Hills, como Tarrio lo tienen a tiro, mientras que Masaveu y Torres necesitan tirar mañana una gran vuelta. Un cinco menos les podría valer. No es fácil, pero ni mucho menos es imposible. Hoy se han hecho dos cinco bajo par en el Hills, el campo que jugarán mañana los tres. Adri es el único de estos cuatro que jugará el Lakes.


