Albert Boneta sale cada día a competir con dos obligaciones que poco o nada tienen que ver con el resultado. Son deberes que se pone, casi siempre relacionados con la parte mental. Hoy, antes de pinchar su bola en el tee del 1 para la cuarta ronda de la Final de la Escuela del DP World Tour, se grabó a fuego dos ideas: sé positivo pase lo que pase y ten paciencia. Parecen cosas simples y hasta obvias, pero requieren un esfuerzo. Tienes que estar comprometido con ello.
La prueba del 9 le ha llegado bien pronto al joven golfista barcelonés de 23 años. En el hoyo 4, par 3, pegaba un golpe realmente raro desde el tee, de los que no se ven muy a menudo y mandaba la bola fuera de límites. «Ha sido un rabo horrible, corto y a la izquierda, ha botado en el camino y se ha perdido», explica a Ten Golf. Son golpes que pueden dejarte en estado de shock, pero Albert tenía hoy unos deberes que cumplir y no se lo ha permitido.
Su reacción ha sido espectacular. Ha hecho birdie en el 5, jugando un hoyo modélico. Ha repetido birdie en el 6 y ha hecho uno más en el 8, un tramo del Lakes course de Infinitum Golf que no es precisamente una bicoca. «Bueno, me he dicho que había que seguir, que quedaba mucho. Lo cierto es que no he jugado muy bien hoy de tee a green, pero el putt ha estado muy fino», explica.
Boneta se iba directo a la cancha de prácticas al terminar para pegar «tres o cuatros drives». Lo explicaba así: «No he estado cómodo en todo el día desde el tee y he terminado jugando una bola baja, al fade, tratando de ponerla en la calle. Hoy no he jugado bien», resumía. Por si aún no lo sabe, querido lector, el español ha entregado una tarjeta de 65 golpes, seis bajo par, ha hecho ocho birdies y se ha colocado en la cuarta posición con un total de -16, a cuatro del liderato.
No ha jugado bien y ha hecho 65 golpes. Quizá el análisis debe ser precisamente el opuesto. Lo que ha hecho es jugar muy bien al golf, manejarse de maravilla con los recursos que hoy tenía a su disposición. Por ejemplo, ha dado una exhibición magistral de juego corto y ha estado muy fino con el putter. Esto también es jugar al golf. Vaya si lo es. Por eso decimos que Albert se sigue demostrando cosas a sí mismo prácticamente sin darse cuenta.
No olvidemos que lleva menos de cuatro meses como profesional y se está comportando con una madurez poco habitual. También para esto tiene su explicación particular. «Creo que me beneficia que acabo de llegar, no tengo la presión de otros que llevan años intentando sacarse la tarjeta. Es mi primer intento. Si lo consigo, pues muy bien, y si no, tampoco es tan malo como para otros. No tengo experiencias negativas acumuladas y eso me ayuda», afirma.
Lo que está muy claro es que Boneta rige bien. Tiene lo pies bien puestos en el suelo y es mucho más que ordenado en todas las facetas del juego. Consigue simplificar las cosas. De momento, ya tiene asegurada la tarjeta del Challenge Tour para la próxima temporada y la del DP World Tour está bien encarrilada, aunque todavía queda mucho. Tiene cuatro golpes de margen sobre el puesto 20º.
Pase lo que pase en estos 36 hoyos, Boneta se seguirá poniendo dos tareas antes de empezar a jugar y acabará satisfecho si las ha cumplido, diga lo diga su tarjeta.


