Tercera jornada apasionante del Omega European Masters en el Crans Sur Sierre Golf Club. El golf del más alto nivel necesita de cuando en cuando estas jornadas de supervivencia y suma tensión, de tragedia y épica, que es exactamente la que hemos tenido hoy en tierras suizas. El viento, presente durante todo el día con rachas que superaban tranquilamente los cincuenta kilómetros por hora, ha llevado al límite a todo el mundo, hasta el punto que sólo tres jugadores han sido capaces de entregar tarjetas por debajo del par, siendo el 68 de Jonas Blixt (-4), dos menos en el día, el mejor registro. El sueco, por cierto, remontaba cerca de cuarenta puestos y se situaba al final del día dentro del top ten…
El líder destacado al inicio del día, Matt Wallace (-11), también ha sucumbido a los embates del viento, con una tarjeta final de 73 golpes (recordemos que se trata de un par 70), pero en realidad puede decirse que ha salvado los muebles con gallardía, puesto que mantiene su privilegiada posición en la tabla y además mañana saldrá a jugar la ronda definitiva con la misma ventaja de cuatro golpes con la que hoy partía. El inglés, que ha tenido que solventar varias situaciones muy delicadas, terminaba sacando el puño tras rematar la vuelta con un excelente birdie en el 18. En realidad, bien mirado, Wallace ha jugado hoy ‘por debajo del par’, si tenemos en cuenta que la media de golpes se ha ido por encima de los 74…
Desde este mismo punto de vista, entonces, y casi desde cualquiera, Alfredo García Heredia (-7) ha sido uno de los mejores en esta jornada de pura supervivencia, con una tarjeta de 71 golpes, sólo superada por esos tres jugadores que han bajado del par (Jonas Blixt, Edoardo Molinari y Sebastian Soderberg) y por otro más que ha firmado las tablas (el danés Sebastian Friedrichsen). El español ha alcanzado la segunda posición en la tabla y se ha metido en el partido estelar del domingo, aunque su final de vuelta seguramente merecía un premio mayor. En el hoyo 16, par 3, se dejaba una gran opción desde tres metros; en el 17 otra más desde algo menos de tres metros; y en el 18, pegando un gran segundo tiro desde el rough, otra desde un metro y medio.
Su arranque, en semejantes condiciones, ya había sido formidable, con un parcial de dos menos en los primeros seis hoyos del recorrido suizo, tramo en el que se encuentran varios de los hoyos más complicados. De hecho, nadie hoy en Crans ha firmado un parcial como este en esa parte del campo. Nadie. Pero hoy, antes o después, cada cual iba a tener que sufrir su particular zozobra. La del asturiano llegaba en los hoyos 7 y 8, donde encadenaba doble bogey y bogey. Sin embargo, desde esa encrucijada en adelante, Alfredo iba a llevar la nave a buen puerto, salvando con brillantez algunas situaciones muy delicadas (en el hoyo 11 enchufaba un putt de par desde más de seis metros, por ejemplo) y hasta desaprovechando excelentes ocasiones de acercarse más a Wallace, como ya ha quedado explicado.
No hace falta recordar la necesidad imperiosa que tiene el asturiano de sumar puntos, muchos puntos, para darle la vuelta a una temporada en la que de momento no ha podido hacerlo. Tal y como está ahora mismo, segundo en solitario en la tabla, ganaría 128 posiciones en la Race to Dubai y se situaría en el puesto 57º, dentro del play off de Abu Dhabi y con serias opciones de meterse incluso en la Final de Dubai. Tal y como está jugando esta semana no hay que descartar, incluso, que pueda aspirar a algo más si el líder no tiene un buen día.
Nacho Elvira (-4) también ha salido airoso, y hasta triunfante, del gran reto. El cóctel de juego en altura (a más de dos mil metros) y fuerte viento puede llegar a ser devastador, pues se meten en la ecuación demasiados elementos a la hora de juzgar las distancias y el tipo de golpe que se quiere dar. El asunto todavía se complica mucho más con algunas posiciones de bandera que con semejante viento estaban plantadas al mismo filo del abismo… Pero la tarjeta final de 71 golpes de Nacho es buena prueba de lo lúcido que también él ha estado. De hecho, ese resultado de una más en el día lo ha metido dentro del top ten y, aunque mañana sale a siete golpes de la cabeza, todavía tiene mucho que hacer y decir.
La jornada dominical, por cierto, tampoco se va a jugar sobre una balsa de aceite, precisamente. Es posible que la intensidad del viento no alcance cotas tan altas como las de hoy, pero desde luego va a soplar con fuerza y, además, también hay previsión de tormenta a eso de las dos de la tarde. Visto como les ha ido a García Heredia y Elvira, no parece ninguna mala opción que haya que seguir tirando de épica.



