Inicio Grandes Circuitos DP World Tour «Algo tiene este campo de Munich que me encanta»

«Algo tiene este campo de Munich que me encanta»

Compartir

Pablo Larrazábal estaba exultante tras su triunfo en el BMW International Open. No es para menos, no sólo es su cuarta victoria en el European Tour, sino que es la consecuencia del enorme trabajo que viene haciendo en los últimos tiempos.

Pablo es muy exigente consigo mismo y se había metido entre ceja y ceja el objetivo de regresar a los cien primeros del mundo cuando se salió hace ya unas cuantas semanas. Es triunfo es la respuesta al trabajo y a su ambición bien entendida. «Ayer, cuando me fui al hotel, fui pensando sobre el domingo. Sabía que si hacía tres o cuatro bajo par en los primeros nueve hoyos tendría opciones. He jugado muy bien y he conseguido cinco bajo par. Ese arranque ha sido la clave«, asegura el español.

Pablo, visiblemente cansado tras recibir el premio, admitía su particular idilio con el recorrido de Munich, donde ha ganado ya en dos ocasiones: «los segundos nueve hoyos han sido muy duros. Sentía que necesitaba el birdie en el hoyo 18 para amarrar el triunfo del todo, pero no quiso entrar. Por suerte no hizo falta. Todos los títulos son especiales, pero este lugar, no sé, tiene algo que hace que me sienta muy cómodo. De tee a green me encanta este campo. Estoy muy, muy feliz y en una nube. Este torneo y este campo son muy especiales para mí. Siempre, desde la primera vez que lo jugué, el campo me gustó y me he sentido aquí muy cómodo».

Larrazábal sabía que Stenson iba por delante haciendo birdies, por lo que siempre se sintió obligado a mirar hacia adelante. «Tiene muchos aficionados que le siguen en Alemania. Estaba claro que aquí o rugen por un alemán o por Stenson y sabía que era él. Estoy muy contento. Es un campo complicado y exigente pero se adapta a mi juego; tienes que utilizar la cabeza y saber por dónde se puede fallar. Esta semana me han salido las cosas: le he pegado bien a la bola -¡mejor que en toda la temporada!- y he jugado sólido y con confianza, pero, sobre todo, he pateado increíble, he metido muy buenos putts cuando necesitaba meterlos», señaló.

Pablo se casará dentro de dos meses con Gala Ortín, un motivo de satisfacción más. «Todo esto es un sueño hecho realidad», señaló. «Me ha hecho mucha ilusión volver a ganar (2011). Después de perder el torneo en 2010 cuando terminé doble bogey-bogey-par y acabé tercero, hoy sabía lo que debía hacer para ganar y lo he conseguido. No quería que se me volviera a escapar. Tenía que empezar haciendo birdies pronto, he pegado buenos golpes dejándome oportunidades y los he metido».

El golpe clave del torneo llegó en el hoyo 17. La bola se salió de green tras un buen tiro desde el tee y se le quedó un approach difícil desde una zona de escape. El approach fue perfecto y se dejó el putt de par dado. «Lo jugué como si fuera un bunker y salió muy bien. Los nueve segundos me han dejado exhausto: son hoyos complicados donde tienes que sacar lo mejor de ti. El del hoyo 16 ha sido un gran birdie en un momento de mucha tensión. Me siento muy orgulloso, me he mantenido toda la vuelta concentrado y controlando tanto mi juego como las emociones, y además pateando bien», aclaró.