Noticia de las que alegran el día: Andrea Pavan ya está fuera del hospital. Una semana después del escalofriante accidente sufrió el italiano en la previa del South African Open, ha recibido el alta y continuará su rehabilitación en un alojamiento cercano que, según explica, ha sido gestionado por la familia Rupert.
El italiano describe la magnitud del accidente sin pelos en la lengua: “parece un milagro poder andar”. Pavan reconoce que todavía lo hace “muy despacio” y con extrema precaución, pero el simple hecho de ponerse en pie y empezar con tareas básicas ya es un pequeño triunfo después de un golpe que pudo terminar mucho peor.
El contexto, por duro que sea, ayuda a entender el alcance de lo que cuenta. Pavan sufrió una caída de varios metros por el hueco de un ascensor en el edificio donde se alojaba en Sudáfrica, un accidente extraño y gravísimo que le provocó lesiones en la espalda y el hombro y le llevó a pasar por quirófano.
Ahora, con el alta bajo el brazo, empieza la parte menos visible y más larga: cinco semanas más en Sudáfrica para rehabilitar hombro y espalda, curar contusiones y lesiones secundarias, y después seguir el proceso ya en casa. No habla de plazos para volver a competir. Habla, sobre todo, de agradecimiento: al personal de Mediclinic, a cirujanos y enfermeras, al DP World Tour y al Sunshine Tour, y también a los jugadores y caddies que fueron a verle a la UCI durante la semana del torneo, “como una gran familia”.
La última frase resume el punto exacto en el que está: queda muchísimo camino, pero este primer paso “se siente muy bien”.
Mensaje íntegro publicado en Instagram y traducido al castellano:
“Hoy ha sido un gran día. Me dieron el alta del hospital para continuar mi rehabilitación en un alojamiento cercano, amablemente preparado por la familia Rupert.
De verdad se siente como un milagro poder caminar y empezar a hacer algunas actividades básicas, aunque a un ritmo muy lento y con mucho cuidado.
Me gustaría dar las gracias a todo el personal de Mediclinic, a todos los cirujanos, enfermeras y a todas las personas que han hecho posible esta increíble recuperación.
Gracias al DP World Tour y al Sunshine Tour, en particular a Mateo, Ben, Joel y a todas las personas que me ayudaron durante esta última semana. A los jugadores y caddies del DP World Tour que vinieron a visitarme a la UCI mientras se jugaba el SA Open: ¡realmente se sintió como una gran familia!
Gracias a todos los amigos, familia, patrocinadores y personas que se pusieron en contacto con mensajes y oraciones y que intervinieron para ayudar de tantas maneras diferentes. Siento no haber podido responder todavía a todos, pero mi corazón está desbordado de amor y alegría. Dios ha respondido a muchas oraciones; de verdad siento que su mano está sobre mi recuperación.
El camino es muy largo, pero este pequeño paso se siente muy bien. Necesitaré quedarme en Sudáfrica otras 5 semanas y rehabilitar tanto el hombro como la espalda, además de curar otros moratones y lesiones secundarias, y una vez en casa continuar el camino de la rehabilitación».



