Que Ángel Ayora o David Puig puedan ganar el Open de España parece una misión imposible. Están con -8 y son ocho los golpes que los separan de Marco Penge. Y Marco Penge no es un cualquiera. Ahora bien, si hay dos que se apuntan encantados a la épica son Puig y Ayora. Les va la marcha. Son hombres de birdie. Pueden jugar muy bajo. No tienen miedo de viajar con el acelerador a fondo. Se lo creen y tienen poco que perder.
«Todo puede pasar. Marco está jugando muy bien y es obvio que yo tendré que jugar muy bien este domingo y tener algo de ayuda de su parte para poder ganar, pero por qué no», señala Puig. Ayora comparte esa opinión y tiene referencias cercanas que lo apoyan. «Ahí están los ejemplos de mi amigo Kristoffer Reitan, capaz de hacer ocho y nueve menos el último día para ganar el torneo. Insistimos: la misión es casi imposible, pero a estos dos no les asusta rodar las escenas arriesgadas de Tom Cruise.

Lo cierto es que más allá de lo que pueda pasar mañana, lo de hoy se ha quedado algo corto. No ha sido un mal ‘moving day’, especialmente el de David, pero sí insuficiente frente a un jugador inspiradísimo como Penge. Ayora ha hecho 69 golpes y Puig ha firmado 67. En los dos casos daba la sensación de que iba a ser mejor, sus inicios de vuelta habían sido mucho más prometedores. De hecho, Puig arrancó como una moto con dos birdies en los hoyos 1 y 2, con dos putts muy buenos, y uno más en el 4 cazando el green de dos. Iba volando. Cuatro menos en ocho hoyos. Justo ahí se detuvo la producción. Un birdie y un bogey más. Sensación agridulce. Es una gran vuelta, una más bajo par en el DP World Tour, pero se marcha a casa con la convicción, un día más, de que podría haber sido mejor. Quién sabe si no será mañana cuando todas las piezas encajen y salga esa grandísima vuelta que está rondando.
Ayora no empezó tan bien como Puig. Más bien al contrario. Se puso en marcha con dos bogeys. Peligro de descarrilamiento. Pónganse en situación. Tercera ronda del Open de España, mejor golfista local, 21 años, más miradas que nunca puestas sobre sus hombros y ese arranque… No es lo que uno busca.
Por eso hay que dar mucho valor a lo que ha hecho el malagueño este sábado. Se ha recompuesto de maravilla. Un par de toques con la mano al logo de Seve que lleva impreso en el pecho para convocar al genio, una recuperación mágica en el 4 para birdie, otro más en el 5, un tiro soberbio en el 7 para dejarse un putt de eagle y un birdie descomunal en el 8. En una hora le había cambiado el aire a la vuelta. Se había colocado dos bajo par y miraba a los ojos al liderato. Sin embargo, como en el caso de Puig la producción se frenaba en ese mismo hoyo 8. A partir de ahí, lo mismo, un birdie y un bogey. Poco para poder decir a boca llena que tienen una oportunidad de victoria.
En cualquier caso, peores cosas se han visto en golf y ellos van a poner todo de su parte para que se viva un domingo mágico en el Club de Campo Villa de Madrid. Si arrancan bien y el campo empieza a rugir, nada puede descartarse. Unas cuentas sencillas. Lo mínimo sería llegar al -16 que tiene ahora mismo Penge y esperar que tenga un mal día. Para ello deberían hacer 63 golpes…
En cuanto al resto de españoles, Jon Rahm (-4) y Luis Masaveu (-4) están en el puesto 28º, Nacho Elvira (-3) y Sergio García (-3) ocupan la posición 34ª, Rafa Cabrera Bello (-1) es 46º, Josele Ballester (PAR) se encuentra el 55º, Alex del Rey (+1) ha caído al puesto 62º e Iván Cantero (+4) cierra la clasificación junto a Zanotti y Scrivener.



