Nadie puede predecir que estalle un conflicto como el de Israel, Estados Unidos e Irán. Menos aún que implique a otros países a velocidad de vértigo como Emiratos Árabes, Qatar o Baréin. Adri Arnaus, residente en Dubái desde hace años, no tiene muy claro si ha tenido suerte o todo lo contrario, pues el estallido de las hostilidades le pilló de vacaciones en Armenia aprovechando el paréntesis que tenía en su calendario, a caballo entre el DP World Tour y el HotelPlanner Tour. A partir de aquí, se encuentra en una encrucijada complicada.
Lo primero es que no puede volver a casa, algo que tenía previsto para hoy mismo, porque el espacio aéreo de Dubái está cerrado. Lo segundo es la preocupación a la vista de las imágenes de misiles cayendo en zonas absolutamente reconocibles para él. Las noticias hasta el momento es que todos sus amigos se encuentran bien, pero la inquietud es inevitable. «Se hace extraño lo de salir de casa y mirar al cielo», comentaba Arnaus a Ten Golf tras cruzarse mensajes con sus más íntimos en los Emiratos.
Lo tercero es que está pendiente de una invitación para jugar el Joburg Open. La tiene pedida y aún a esta hora está a la espera de una respuesta. El torneo del DP World Tour empieza el jueves y se disputa en Johannesburgo. Podría viajar de Armenia directamente a Sudáfrica, pero tiene otro problema añadido. Los palos, como es normal, los tiene en su casa. En Dubái. No puede ir a recogerlos y tampoco se los pueden mandar. Así las cosas, su decisión ha sido viajar está próxima madrugada a Londres para intentar que Callaway, su marca, le prepare un nuevo set de urgencia.
Una vez allí y con los palos tomará la siguiente decisión. Si llega la invitación viajará a Sudáfrica y si no lo hace se marchará a España a entrenar y pasará allí unos días, al menos hasta que se calme la situación en el golfo Pérsico. Todo esto, claro, tras un trajín importante de cambios de vuelos y decisiones que hay que ir tomando.
El golf es un deporte global y como tal se está viendo afectado en las últimas horas, especialmente por los problemas para desplazarse. Según ha podido saber Ten Golf, hay golfistas que hoy lunes no habían podido llegar a Hong Kong, donde esta semana se disputa la tercera prueba de la temporada de LIV Golf. En principio se espera que no haya problemas para poder empezar el jueves, ya que hay margen de maniobra, pero habrá que estar pendiente de la situación. Ninguno de los golfistas españoles ha tenido problemas para llegar, así como los cuatro miembros de Torque. Por otro lado, Carlota Ciganda, que ha viajado de vuelta a España desde Singapur, donde jugó la semana pasada, está ya en Navarra. No ha tenido problemas porque ha viajado vía París. Como es lógico, los principales problemas están en los aeropuertos de Dubái y Doha, habituales escalas de los viajes que unen Europa con Asia.
También hay problemas para el regreso de jugadores y caddies desde Sudáfrica el próximo domingo. Nos referimos ahora a los que trabajan en el DP World Tour. La mayoría, especialmente los españoles, tienen la vuelta por Doha o Dubái. Ahora mismo, insistimos, no se puede volar por esa ruta, pero el vuelo por Londres, la otra alternativa, ha disparado el precio. Muchos apostarán por esperar a que los aeropuertos de Doha y Duábi retomen la actividad, pero ya veremos qué pasa.
Máxima incertidumbre en el golf, al igual que en todos los ámbitos de la vida.



