
Rafa Cabrera Bello ha sentido hoy, por momentos, que podía firmar una de esas vueltas que andan cerca de la perfección. Dejémoslo ahí, porque parece más que demostrado que la perfección no existe. Quizá como aquella de hace dos años en Austria (60 golpes el domingo que le catapultaron a su única victoria en el circuito europeo)…
De hecho, su juego de hoy en líneas generales ha sido realmente parecido al de aquella maravillosa demostración. En tierras austriacas el canario lo bordó de tee a green (como hoy), pero es que además sumó sólo 24 putts, una auténtica barbaridad cuando se cogen tantos greenes en regulación. Hoy sin embargo ha sumado 30.
No es para quejarse tampoco cuando uno acaba con una vuelta de 65 golpes, tal y como explicaba el jugador a Tengolf nada más firmar su tarjeta (ver video), inmaculada, sin bogeys. Pero cuando el jugador siente que es el día, que las constelaciones se han alineado correctamente, entonces sólo aspira a comerse el campo, porque el golf no ofrece tantas jornadas plácidas. Mañana será otro día y nadie sabe a ciencia cierta si el sol saldrá por Antequera o por dónde diablos saldrá…


