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Campillo no daba crédito en el tee del 17 del Old course

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Jorge Campillo se ha dado hoy un homenaje a sí mismo en Carnoustie. Toda una vuelta de 67 golpes en este legendario recorrido, que ciertamente no suele mostrar su lado más arisco esta semana (hay que cuidar a los amateurs, como es lógico), pero que de todas maneras es un hueso muy duro de roer: este viernes, sin ir más lejos, sólo se han visto diez tarjetas de profesionales por debajo del par y cinco por debajo de setenta golpes, siendo la de Campillo la mejor de todas (igualado con Alejandro Cañizares).

Todo un homenaje el que se ha dado, en efecto, por varias razones. Para empezar, porque ha sido una extraordinaria vuelta de golf, la mejor en mucho tiempo y puede que de toda la temporada, que ha llegado al fin después de haberse quedado fuera del corte en sus últimas cinco apariciones y que hace justicia al trabajo que el extremeño venía haciendo.

Porque al margen de la cantidad de horas, que tratándose de Campillo siempre están garantizadas, es que además había dado con la tecla y le estaba (le está) pegando muy bien a la bola. Sin embargo, después no conseguía sacarle rendimiento al trabajo en las rondas de competición, seguramente llevado por la ansiedad de meterse más arriba en la Race to Dubai para asegurarse su presencia en las Series finales y, ya puestos, en la Final de Dubai, a la que todavía no ha conseguido acceder a lo largo de su carrera.

Campillo puede respirar algo más aliviado porque este jueves, arrancando el torneo en el hoyo 10 del Old course de St. Andrews, había tenido de nuevo esas frustrantes sensaciones: no sacaba todo el jugo a su excelente juego largo. Para colmo, en el tee del 17 el horizonte se teñía de negro: Jorge enviaba dos bolas seguidas a la derecha, rumbo al tejado del hotel. Dos ‘pushes-slices’ que desde luego no estaban dentro del guión (nunca lo están) y, en consecuencia, dos fueras de límite devastadores.

Sin embargo, hoy ha jugado en Carnoustie mejor incluso de lo que mostraba ese 67 final, pues se dejaba buenas opciones de birdie por el camino. Hoy, al fin, conseguía poner en competición todo lo bueno, excelente, que estaba viendo desde hace tiempo durante los entrenamientos.