
Final de una vertiginosa primera jornada en Munich. El BMW International Open marcha a un ritmo endiablado, con más de sesenta jugadores con tarjetas por debajo de los setenta golpes y un corte que este viernes podría situarse tranquilamente en -3 y vamos a ver si no llega también al -4…
Ernie Els (-9) mantiene su liderato labrado a golpe de birdie por la mañana, mientras Kaymer (-8) y Derksen (-8) se han unido por la tarde al grupo de velocistas perseguidores. Los amantes del birdie como expresión suprema del espectáculo en el golf están de enhorabuena, pero en este sentido no hay unanimidad. Es más, podría decirse que cada vez son más los aficionados al golf en España que disfrutan con las ‘perrerías’ de la USGA y su US Open…
¿Quién jugó mejor al golf y ofreció más emoción y espectáculo al aficionado, Justin Rose el domingo pasado en Merion, o Ernie Els esta mañana en el GolfClub Munchen Eichenried? Seguro que hay opiniones para todos los gustos… El arriba firmante, en cualquier caso, se queda con Rose y con Merion, lo que no significa que a Els o a Kaymer les hayan regalado hoy los birdies.
Como tampoco se los ha encontrado por el camino Jorge Campillo (-6), que aún necesita ese impulso que le lleve a mirar la segunda mitad de la temporada con algo más de serenidad. El extremeño, que ahora mismo es el mejor español en Múnich, está dando los pasos adecuados. Le queda rematar. Por cierto, la tarjeta de 66 golpes de Campillo al final se ha mantenido por los pelos dentro del top-ten.
La tarde nos ha dejado también otra excelente noticia. Rafael Cabrera Bello (-5) ha igualado con el 67 de hoy su segunda mejor tarjeta del año 2013 y al menos sigue de lejos la estela de los mejores. Hace casi tres semanas quedaba fuera de juego el viernes en Suecia y se despedía con deportividad, señalando que necesitaba parar, descansar y, por supuesto, trabajar para darle la vuelta a la temporada. Rafa ha encontrado hoy el instinto que le había llevado al top-50 del mundo en 2012. La chispa, la energía, la puntería o vaya usted a saber qué exactamente, pero ha vuelto por sus fueros.
Sergio García (-1) y Álvaro Quirós (-1), por su parte, van a tener que ponerse manos a la obra desde el inicio de la segunda vuelta para evitar sorpresas desagradables, porque es posible que necesiten un resultado por debajo incluso de los setenta golpes. A la vista está que en Múnich semejante resultado no es un imposible, pero hay que insistir en que los birdies tampoco se regalan por el mero hecho de pinchar el tee en el hoyo 1.


