
El extremeño encuentra una luz tras una conversación con el paraguayo en el campo de prácticas de Singapur
Jorge Campillo estrenó juego de hierros hace una semana en el Volvo China Open y la adaptación le estaba causando algún que otro estrago.
Por nimias que sean las modificaciones de un palo a otro, siempre hay que hacerse, tanto desde el punto de vista técnico como estético. Pero a Jorge le estaba costando más de la cuenta. Todas las bolas le salían a la izquierda…
En China tuvo que agarrarse a un putter que hizo virguerías el jueves y el viernes para pasar el corte, pero la magia en los greenes se perdió el fin de semana y se hundió en la clasificación. Ayer, más de lo mismo en la primera jornada del The Championship, ya en Singapur. Jorge lo intentó todo con su swing, ir más por dentro, una prueba detrás de otra, pero nada, no conseguía que la pelota saliera derecha.
Así, ayer después de la vuelta, se marchó al campo de prácticas en busca de soluciones. Siguió pegando bolas, corrigiendo, tratando de encontrar el secreto de esos nuevos hierros, pero no había manera. En esas andaba cuando apareció el paraguayo Fabrizio Zanotti, buen amigo de Campillo y de toda la Armada.
Lo estuvo viendo un rato y dio con la clave. “Prueba un momento con mis palos a ver si notas diferencia…”, señaló. Una, dos, tres, cuatro, cinco bolas… y todas derechas como una vela, ni siquiera forzando podía lograr que salieran por la izquierda.
El quid de la cuestión estaba en el ángulo que forman la varilla y la cara del palo. En los nuevos hierros estaba algo más cerrado de lo habitual y esa es la razón por la que los golpes de Jorge salían por la izquierda. Es el clásico detalle que se ve mucho mejor desde fuera que estando encima de la bola.
Deprisa y corriendo, esta mañana, han conseguido corregirle los palos a Jorge para que el ángulo entre la varilla y la cara fuera más abierto. Voilá. El extremeño ha hecho 67 golpes y ha pasado el corte. “No he fallado un tiro”, admitía feliz tras la vuelta.
Dos moralejas en esta historia: la importancia de los más ínfimos detalles en un golfista y el compañerismo que se respira en el Tour. Zanotti, al fin y al cabo, está compitiendo con Jorge estos días en Singapur, pero no duda en ayudarlo si ve que tiene la oportunidad.


