
Adrián Otaegui (-4) y Jorge Campillo (-4) están clavando sus movimientos esta semana en el DP World Tour Championship. Y no nos referimos únicamente al resultado puro y duro. Eso es obvio. Ambos arrancaron el jueves con una tarjeta de 71 golpes y hoy han firmado una segunda de 69. Por supuesto, están empatados en la clasificación, a las puertas del top 10 y a cinco golpes del liderato en el momento de escribir esta historia.
Más allá de lo que dicen los números, Otaegui y Campillo están compartiendo sensaciones. Los dos están jugando muy bien al golf. De tee a green se están mostrando poderosos y realmente estarían más arriba de haber estado un poco más inspirados en los greenes. Hoy Adrián ha mejorado respecto a ayer en ese capítulo. Ha firmado cinco birdies y tres de ellos han sido de uno cuatro metros. Eso es un buen balance. Aún así, en su debe hay que apuntar tres putts de birdie de menos de tres metros que se le han ido en los hoyos 10, 12 y 13, así como uno de dos metros y medio que no ha conseguido embocar en el 16 para par.
No hay que ser ningún iluminado, es evidente que no se meten todos los putts de entre dos y tres metros, pero si hubieran caído un par de estos, pues ahora el donostiarra estaría aún más arriba, seguro dentro del top 10 y con la cabeza mucho más a tiro. En cualquier caso, lo más importante es que su juego está afilado, camina casi siempre por calle y está pegando unos hierros muy buenos. Si hay un arma que no se le resiste habitualmente al Pirata de Goiburu es el putter, por lo que no es descabellado esperar más de él en esta parcela durante el fin de semana.
Campillo, más de lo mismo. Ha jugado un gran golf de tee a green. Como ayer, no ha fallado una calle del Earth course de Jumeirah hasta el hoyo 10. Este viernes, además, ha pegado bastante mejor a los hierros, las ha dejado más cerca y, por tanto, se ha fabricado más opciones. Sin ir más lejos, ha cazado dos de los cuatro pares 5 de dos y en ninguno de ellos (7 y 14) ha logrado hacer el birdie. Tres putts han tenido la culpa. También en el 2 ha tenido la opción de ir de dos con un hierro 3, pero el golpe se le ha escapado un poco y no ha podido cazar green.
Si a esto le unimos que en el 5 se le ha ido una ocasión muy buena de menos de un metro, que en el 13 ha vuelto a tener una opción bastante franca de unos dos metros y medio y que en el 18 su approach para birdie se ha quedado colgando del hoyo, resulta que su 69, siendo bueno en las condiciones que se está jugando, no termina de llenar. La realidad es que no se ha metido en ningún problema. Prácticamente no ha podido hacer un bogey.
La lectura positiva es que Campillo está teniendo muy buenas jornadas de putt en los últimos tiempo. Su trabajo con Mike Kanski está dando muy buenos frutos, por lo que no hay que descartar, ni mucho menos, que lo veamos mucho más certero en los greenes durante el fin de semana. Es por ello que ni Otaegui ni Campillo, con argumentos, deberían renunciar a nada en Dubai, ni siquiera a pelear por la victoria el domingo.
Nacho Elvira (-2) ha conseguido enderezar una vuelta que arrancó atravesada. Hizo bogey en el 1 con tres putts y uno más en 2 con un tercer golpe desde la calle que acabó muy largo. Sin embargo, a partir de ahí ha firmado un parcial de dos menos, como ayer, con birdie en el 3 metiendo un putt kilométrico y dos más en el 15 y 17, qué tirazo en el último par 3, que compensaron el bogey del 13. El cántabro ha tenido hoy una ronda un poco más complicada de tee a green. Ha tenido que remangarse y ha conseguido sacar un valioso parcial de par que lo mantiene también con sus opciones intactas de acabar arriba y meterse en el Open.
Ángel Hidalgo (+5) anda algo atrancado. «No hay gasolina en el tanque», asegura. Hoy ha hecho 75 golpes, con cuatro bogeys y un birdie. Está muy lejos, en la parte baja de la clasificación, pero si de alguien se puede esperar lo dé todo en los próximos 36 hoyos y encuentre la manera de darle la vuelta, es el malagueño. Por él no va a quedar. El objetivo es meterse en el top 25 de la Race to Dubai para asegurar el Open. No anda tan lejos de eso.


