
Una ventosa tarde en Son Servera ha machacado las opciones de muchos jugadores al final de la primera jornada del Iberdrola Open Cala Millor Mallorca. Un viento constante, con rachas que pasaban por momentos los treinta kilómetros por hora, ha provocado auténticas debacles…
Por partes. Sólo un jugador del turno vespertino ha bajado del par y casi cuarenta profesionales ha jugado cinco arriba o peor (casi una decena de tarjetas han alcanzado el doble digito sobre par…). El ‘iluminado’ ha sido Alejandro Cañizares (-2). Su momento es espectacular. Vamos a ver si puede sacarle rendimiento al fin, después de rondarlo dos semanas en Sevilla y Turín, y pesca triunfo en Pula Golf. Lo de hoy ha sido algo más que una demostración, con una tarjeta que apenas mostraba un borrón (bogey al 12), casi inmaculada para lo que se ha visto.
El viento ni siquiera lo ha despeinado, pero sólo en apariencia… “Ha sido un día muy difícil con el viento a ráfagas, cambiaba constantemente y hasta el último momento no sabías qué golpe dar ni qué palo utilizar. El campo está difícil, las calles y los greenes duros; la clave ha estado en el green, que he metido muchos putts importantes, pero también la paciencia y la concentración. Los dos top 10 de las dos últimas semanas (3º en el Open de España y 10ª en Italia) me han dado confianza, es lo que tiene este deporte, cuando crees en ti y la cabeza funciona bien, te ayuda mucho y puedes hacer un buen resultado. Mi primer objetivo este año es mantener la tarjeta lo antes posible y el siguiente meterme en los 60 para Dubai”.
Alejandro es tercero, a un golpe de Álvaro Velasco (-3), que es segundo. Ni que decir tiene que la tarde no ha provocado cambio de líder, que sigue siendo James Kingston (-5) (ver la crónica de la mañana).
Velasco andaba por Pula como unas castañuelas. “He jugado muy bien, ha sido una buena vuelta, especialmente los 9 segundos –empezó por el 10-, que he hecho 3 bajo par. He jugado bien los 9 primeros, sin viento y los greenes estaban perfectos pero no he conseguido resultados y he acabado los 9 primeros al par. Luego empezó a soplar fuerte el viento, y sin embargo he metido más putts. El putt hoy ha sido decisivo en mi juego, y también el approach que he embocado en el hoyo 6 para birdie desde 25 metros. Este campo no tiene mucho rough y parece fácil, pero es complicado y no hay muchos hoyos de birdie. Hace dos años jugué muy bien, pero llevo otros dos años luchando con mi juego y sin resultados. Este año he empezado mucho mejor, más consistente, aún sin resultados pero el juego está ahí y las cosas irán saliendo. He aprendido mucho del año pasado y ahora estoy jugando muy bien”.
Mañana se espera la llegada de un pequeño infierno ambulante. Lluvia, viento del norte… Vamos a ver dónde acaba un corte que hoy ya estaba instalado en el +3. Se tata de sobrevivir, de no arrojar la toalla, porque uno se puede meter en el fin de semana con un registro aparentemente muy alto. Los greenes no pueden prepararse más rápidos (están, además, muy duros) y, de hecho, van a tratar de dejarlos en 9,5 para el fin de semana, porque resulta que el sábado el agua pasará de largo, pero los vientos pueden llegar a ráfagas con picos de cuarenta kilómetros por hora. Dicho de otro modo: al límite de la suspensión en unos greenes tan movidos y, algunos de ellos, tan expuestos…


