
El valenciano nos cuenta en Agadir su ‘accidente’ y nos desvela su versión 4.0
A Carlos del Moral le robaron hace bien poco el driver, la madera 3, el hierro 8 y el 9. Se dio la vuelta mientras entrenaba y, como quien dice, se los habían ‘levantao’ unos rateros del tres al cuarto. Increíble, pero cierto.
Y suele ocurrir en estos casos: aquel driver era EL DRIVER. Con el que mejor se había sentido en los últimos años. De prisa y corriendo Taylor Made ha repuesto el material aquí en Marruecos y el caso es que el jugador está tan contento. Hasta le gustan más los nuevos hierros…
Y es así porque el valenciano atraviesa por un momento en su vida en el que le toca ver la botella medio llena. Siempre medio llena. Ha trabajado lo suyo para alcanzar ese estado. Digamos que es la versión 4.0 de Del Moral.
También lo dice él… “Aunque parezca increíble no ha sido hasta ahora que me siento un jugador más del circuito europeo. Este es mi cuarto año, ya lo sé, pero es ahora cuando me siento feliz trabajando y adaptado”, explica el golfista, que, de nuevo con su novia Karen al mando de la bolsa, trabajando como caddie, afronta cada semana con las mejores perspectivas.


