
– Hoyo 1 del recorrido Oeste de Wentworth. Rafa Cabrera Bello, un señor pegador, necesita drive y hierro 3 para alcanzar el green. Álvaro Velasco, otro señor pegador, repite la operación…
Duro, muy duro. Sopla viento del suroeste en el condado de Surrey y pilla en contra en los seis primeros hoyos. Calculamos unos 25 kilómetros por hora. El comienzo ya se hace cuesta arriba. Un test muy serio para los jugadores. Quien salga al par en este tramo tendrá mucho ganado. Y es que las previsiones anuncian que el viento se mantendrá toda la semana y que incluso podría subir. Átense los machos. Sólo hay un respiro: las calles están duras y la bola corre bastante. Más de lo que suele ser habitual en este campo.
– Álvaro Velasco ha terminado tocado la vuelta de prácticas. Se le han hecho largos los 18 hoyos. Se le notaba en la cara, cansado, con el rostro afilado. Y es que a las difíciles condiciones del recorrido de Virgina Water se une que anda un renqueante por un problema en la espalda. Directo al camión de los fisios. Mano de santo. Peor le ha sentado su horario de salida el jueves. Abrirá el campo a las siete de la mañana. No le salen las cuentas: levantarse, desayunar, calentar, estudiar las banderas, patear… El despertador sonará entre cuatro y cuatro y media de la mañana. Como para no llevar ya cara de cansado.
– Vemos muy enchufado a Rafa Cabrera Bello. El canario ha firmado una vuelta de prácticas soberana. “Ha sido el mejor martes desde que estamos juntos”, asegura su caddie Pablo Aparicio. No es un día fácil, ya que acabas de aterrizar, estás frío, te haces al campo… Sin embargo, ha bordado el golf. Ninguna escapada desde el tee. Ha trabajado duro durante estas dos semanas de descanso. Un dato. En la Moraleja, el domingo, seis bajo par con dos bogeys… Y no conocía el campo.
– Noche de cena de campeones. Una tradición. Sirve de homenaje a todos los ganadores de la pasada temporada. En la lista de ‘invitados’ varios españoles: Jiménez, Quirós, Martín y Lara. No está mal. También se vio a Gonzalo Fernández Castaño, como miembro del comité de jugadores. El madrileño sigue en pleno proceso de recuperación. Puede dar bolas y está entrenando hasta donde le alcanza. Pero el problema sigue ahí y da la cara cada vez que se pone a andar.
– Los horarios de salida del BMW PGA Championship son de babero. Álvaro Quirós jugará con Lee Westwood y Retief Goosen. Miguel Ángel Jiménez lo hará con Els y Oosthuizen. Olazábal, con Anders Hansen y Noh. Garrido, con Michael Campbell y David Howell… Terminamos la retahíla de la Armada: Martín, con Davies y Jacquelin. Larrazábal, con Lafeber y Finch. Velasco, con Waring y Oliver Fisher. Cabrera Bello, con Zanotti y Tullo. Del Moral, con Van Zyl y Levermore. Lara, con Andersson Hed y Gallacher y Cañizares, con Rock y Wood. Partidazos. Claro que si nos salimos de la Armada, páseme otro barbero, please: Kaymer-Rose-Schwartzel, Casey-Francesco Molinari-Poulter, Clarke-McIlroy-Manassero, Donald-McDowell-Khan…
– Carlos del Moral se enteró el mismo lunes de que entraba en el torneo. Gestión vertiginosa, avión al canto para Londres y aquí está como unas castañuelas. Hoy ya había jugado 18 hoyos. No había tiempo que perder. Por el contrario, Manolo Quirós no ha entrado de momento en el torneo. Eso sí, tiene que estar preparado porque sigue como primer reserva y en cualquier momento puede recibir una llamada. Batería a tope, Manolo.
– Hay dos cosas que nunca faltan en la bolsa de viaje de Charl Schwartzel. Una es el pasaporte y la otra es la Chaqueta Verde. Aterrizó en Finca Cortesín con el trofeo del Masters bajo el brazo y, por supuesto, también se la ha traído a Wentworth. “Sí, viajo siempre con ella, es preciosa. Ya que no me la voy a quedar, no es cuestión de dejarla ahora en casa”, señaló. Eso sí, reconoció que no se la pone todos los días. Ayer, en la cena de campeones, sí la lució orgulloso. Momento apropiado.
– Martin Kaymer aseguró el pasado domingo en Finca Cortesín tras caer eliminado contra Luke Donald que el inglés parecía un jugador de playstation, sobre todo por el putter. “No fallaba nunca. Era increíble”. Hoy le apretaba la prensa anglosajona para que dijera una de esas grandes frases tipo: “es la vez que mejor he visto jugar a nadie en mi vida”. No lo consiguieron. Para Kaymer, la vez que mejor ha visto jugar a alguien fue en la ronda de prácticas de la Ryder Cup de Gales a Lee Westwood.


