
A Pablo Larrazábal ya lo han bautizado en Estados Unidos como ‘matagigantes’. Es obvio: en 2008 ganó en Francia en la batalla final del domingo a Colin Montgomerie y Lee Westwood, en 2011 superó a Sergio García en el desempate de Munich, y en Abu Dhabi acaba de vencer por un golpe a McIlroy y Mickelson…
Él asegura que es pura casualidad. Es posible. Pero ahí queda el dato y, además, sí que parece demostrado que no se arruga ante los grandes nombres.
Este pasado verano vivió al historia desde el otro lado. Él era el gigante y a punto estuvieron de mojarle la oreja. Resulta que el jugador español no pasó el corte en el Open de Gales y decidió irse junto a quien era en ese momento su recién estrenado caddie, Chris Rice (con el que ha ganado en Abu Dhabi), y también con Íñigo Urquizu, profesional y caddie de Alejandro Cañizares (que tampoco había pasado el corte), a jugar una partida a Royal Porthcawl, campazo links galés donde precisamente el hermano de Pablo, Alejandro, había ganado el British Amateur en 2002.
Allí las cosas se pusieron feas desde el primer momento. Chris, que es un extraordinario jugador (hándicap +3), e Iñigo, que no le va a la zaga, estaban superando con claridad al barcelonés, que a falta de cuatro hoyos marchaba con dos golpes más que el líder. Finalmente, eso sí, Larrazábal dio la vuelta al marcador a duras penas y superó a sus dos contrincantes.
Al margen de anécdotas, lo cierto es que Pablo está realmente contento con su nuevo caddie inglés, Chris Rice. ¿Saben qué es lo que más valora, además del gran conocimiento del juego que tiene? Su determinación a la hora de dar información. “Si es sí, que sea sí, y si es no, que sea no, y en eso Chris es muy bueno. Yo lo conocía de haberle visto trabajando con David Horsey y me gustaba mucho”. Por supuesto, Chris también tiene su cuota de importancia en la victoria de Abu Dhabi. Este chico, por cierto, es de Liverpool y llegó a jugar en las categorías inferiores de los ‘reds’, destacando por su olfato goleador. Se ve que la misma determinación que mostraba dentro del área, la mantiene hoy a los mandos de una bolsa…


