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Cuando Miguel se pone serio…

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El golf español anda volcado con la candidatura de la Ryder Cup de Madrid 2018. La semana del Madrid Masters camina ‘impregnada’ de Ryder. La cena oficial del torneo tuvo ayer, de hecho, a la Ryder como lema e hilo conductor. Ryder, Ryder, Ryder… Como debe ser…

Y precisamente porque apuntamos a objetivos tan ambiciosos, conviene realizar de cuando en cuando algún ejercicio de autocrítica… Eso es lo que ha hecho hoy Miguel Ángel Jiménez. Casi sin darse cuenta, casi sin darnos cuenta, el malagueño ha sacado a pasear su fino bisturí en la Sala de Prensa y ha hurgado en la herida del golf en España.

“La Ryder puede servir para empujar al golf en nuestro país. Pero ya tuvimos una, ¿eh?. Vamos a dejarnos de Ryder en ese sentido…  Hay que seguir trabajando para desarrollar el golf en España, llevarlo a los colegios, hacer  campos públicos. Aquí hemos tenido ya a un Severiano Ballesteros, a José María Olazábal, a Sergio García, además de los Piñero, Cañizares, Garrido y todos los que hemos estado y ahora están, con una proporción de calidad impresionante, si pensamos que sólo hay 350.000 federados de entre más de cuarenta millones de españoles. Vete a Suecia… Allí son nueve millones de habitantes, pueden jugar unos cuantos días al año y hay más de un millón de aficionados”.

Hasta aquí, lo que dice Jimenez…

Permitan ahora un paréntesis editorializante de esta web: hablar de acercar el golf a la gente es casi lo mismo que pedir un esfuerzo a  las administraciones públicas para la construcción de campos públicos, de canchas de práctica públicas.  No se trata de pedir por pedir: en España mismo se ha demostrado que este tipo de inversiones públicas, las pocas que se han realizado, terminan siendo inversiones valiosas y fructíferas. El penúltimo ejemplo podría ser la cancha de prácticas y posterior campito (siete pares 3 y dos pares 4) de La Cartuja, en Sevilla, que a día de hoy es un auténtico hormiguero y que ha disparado la afición al golf en esta capital andaluza. Pero claro,  en determinadas mentes obtusas quizá siga pareciendo políticamente incorrecto un apoyo decidido y rotundo a este deporte.

No duden que Miguel se refería a esta situación cuando remataba: “prefiero no decir que es una vergüenza, pero casi…”.

Más tarde, abundábamos en la cuestión con Álvaro Quirós: “aquí sólo importa el fútbol, qué le vamos a hacer. No sé qué más podemos hacer los jugadores para mejorar la situación. ¿Un 65 todos los días? Eso sólo está al alcance de Tiger. Pero vamos, que es una cosa de todos… Cuando gané el Open de España hubo medios deportivos que apenas sacaron unas líneas. Y algún otro medio publicó que no había pasado el corte en el THE PLAYERS y, que yo sepa, jugué los cuatro días… Es una cuestión de dinero. A ver si ahora, siendo olímpicos, ayudan un poco más las administraciones públicas”.