Daniel Vancsik ha ganado el BMW Italian Open, disputado esta semana en el Royal Park I Roveri Golf Club de Turín.
El argentino, natural de Misiones, ha dominado con autoridad y no sólo ha controlado perfectamente la ventaja de dos golpes que tenía tras la tercera ronda, sino que la ha ido aumentado hoyo a hoyo hasta vencer con seis impactos de diferencia.
En ningún momento ha visto peligrar el triunfo. Ha sido un paseo primaveral por el recorrido turinés, fundamentado principalmente en un acierto demoledor en los greenes. Ha jugado bien de tee a green, no se ha metido en demasiado líos, quizás el principal problema de este jugador, pero es que además ha embocado desde todas las distancias. Los birdies en el 13 y en el 14 han sido definitivos, con putts de más de siete metros.
Vancsik ha sido el mejor durante todo el torneo, con cuatro vueltas por debajo de 70 golpes, pero también ha sido el mejor hoy (sus 65 golpes es la mejor tarjeta del día junto a la de Francesco Molinari y Robert Jan Derksen).
El grandote jugador argentino ha ganado como mejor sabe hacerlo. Al menos, de la única manera que ha demostrado hasta el momento que sabe ganar en el circuito europeo: con una amplia diferencia de golpes. Es su segundo triunfo en el circuito y tiene muchas similitudes con el que logró en 2007 en Madeira. Entonces ganó con -18 y siete golpes de ventaja sobre el segundo. Hoy ha ganado con -17 y seis golpes de ventaja sobre John Daly, Raphael Jacquelin y Robert Rock.
Vancsik rompe así, además, con una especie de travesía en el desierto que venía realizando en los últimos tiempos. Su mejor resultado esta temporada había sido un puesto 42, precisamente en el Open de España hace una semana. Y no obtenía un top ten desde marzo del año pasado en Malasia.
Otra coincidencia curiosa de la victoria de Vancsik. Logró su primer triunfo en Europa el mismo año que Ángel Cabrera ganó su primer ‘major’. En 2009 se repite la historia, aunque con distinto orden cronológico. Cabrera ganó su segundo grande en Augusta y Vancsik ha vencido después en Italia. Por cierto, en aquel año 2007, la semana siguiente a la victoria de Vancsik en Madeira, Pablo Martín ganó en Estoril… Lo dejamos ahí.
El otro nombre propio de la jornada ha sido John Daly. El norteamericano ha hecho una gran vuelta de 66 golpes y se ha metido en segunda posición. Cada día que pasa da más la sensación de que esta vez el excéntrico jugador no va de farol. Asegura que cada día está mejor, que está entrenando y tras la operación a la que se sometió su figura es mucho más apropiada para un deportista. Además, ya empieza a cosechar resultados. Atención a Daly porque es un jugador de otra galaxia. Si consigue centrarse no descarten que lo veamos ganando más pronto que tarde. Sus últimos nueve hoyos hoy han sido una delicia. Ha encontrado muchas calles y sus tiros a green han sido muy certeros. Además, ha rematado con seguridad con el putter.
No duden que su segundo puesto ya ha llegado a Estados Unidos… Sus acérrimos seguidores, que son legión, estarán ya contando los días para que termine su sanción en el PGA Tour.
En cuanto a los españoles, hay que destacar el buen intento que ha realizado hoy Alejandro Cañizares. Ha firmado una vuelta de 69 golpes para un total de -7. Se ha quedado a un solo golpe del top ten (lástima el bogey en el 17), pero sobre todo ha confirmado que está de vuelta, que el tratamiento que está llevando para controlar sus problemas en la espalda funciona y que su putter está perfecto. Hoy ha hecho una vuelta calcada a ayer, recuperando muy bien, ya que sólo ha cogido cinco calles y ocho greenes. Ha vuelto a patear muy bien (23). Sobre todo, llama la atención esos 12 putts en greenes en regulación. Ha terminado en el puesto 14º.
Álvaro Quirós (-3) ha finalizado con una última vuelta bajo par, aunque también ha sido un día un poco gris, con dos birdies y un bogey. Resulta extraño que el de Guadiaro se vaya de un recorrido sin una gran tarjeta. No es habitual. Tampoco es habitual que en todo el fin de semana haya hecho sólo cuatro birdies. Está claro que no ha terminado de sentirse a gusto en este campo italiano.
Por último, José Manuel Lara (-1) no ha tenido un buen día final, con una tarjeta de 74 golpes.


