
Arrancamos esta crónica de la segunda ronda del Acciona Open de España con un silogismo tan obvio como contundente. La primera premisa es que Tommy Fleetwood (-4) es el mejor golfista del torneo según ranking mundial. La segunda dice que ha sido, junto a Adri Arnaus (-4) y David Puig (-4), el mejor jugador del turno que jugó el jueves por la mañana y el viernes por la tarde, el más difícil de los dos con diferencia. La tercera y conclusión es que algo muy bueno deben estar haciendo Arnaus y Puig para haber hecho lo mismo que el mejor jugador del Open de España por ranking mundial. Hay muchos matices a este silogismo, somos conscientes. Para empezar que el ranking mundial de Jon Rahm o Tyrrell Hatton es irreal, pero sirva el planteamiento al menos para poner en perspectiva lo bien que lo están haciendo David y Adri.
Curiosamente, las vueltas de hoy viernes de Puig y Arnaus han estado cortadas por el mismo patrón. Han sabido sufrir. Cuando ha tocado, han recuperado de maravilla y se han apretado los machos. Impresionante el up and down de Puig en el hoyo 18. Tanto es así que, a pesar de que David se ha dejado alguna que otra buena opción de birdie por el camino, no le pone muchas pegas a su resultados. Adri, por su parte, sacaba un par en el 18 de esos que alegran el alma, con una recuperación fabulosa después de haber metido su bola de salida en un arbusto. Los dos han cometido únicamente un bogey en su ronda. En una tarde como la que hemos tenido, de nuevo con un viento racheado y traicionero, tiene mucho valor.
Arnaus se está demostrando en Madrid que los ajustes que ha hecho en los últimos tiempos están dando sus frutos. Uno es de carácter técnico. Después de The Belfry, tras algún que otro golpe extraño, tomó la determinación de cambiar sus wedges. Ha pasado de los negros a los que tienden a oxidarse. Esto lo ha acompañado de una bola nueva un poco más blanda. La conclusión es más control en sus golpes cortos de aproximación. Hay que recordar que cuando Arnaus pega bien al driver, tiene mucho wedge en las manos. El otro ajuste tiene que ver más con la mente. El parón que realizó en agosto le vino muy bien para resetear y cargar las pilas. Energía limpia para encarar la parte final de la temporada. El de Moià está en una situación delicada en cuanto al objetivo de mantener la tarjeta, pero se le ve convencido y seguro de sus posibilidades. Es más, su objetivo esta semana no es otro que ganar.
La tarde, ha quedado escrito, ha sido complicada. Las rachas han sido menos intensas que ayer, pero aún así el juego se ha complicado muchísimo. Por ello, hay que quitarse el sombrero con la tarjeta de 66 golpes que ha presentado un guerrero Shane Lowry (-1) para no sólo pasar el corte, sino meterse también la pelea por el torneo. Ha sido la mejor tarjeta de la tarde. Enorme. También ha recuperado Tyrrell Hatton (PAR) y será de la partida el fin de semana. De los top 100 mundiales presentes en el torneo sólo se han quedado por el camino Matteo Manassero y Aaron Rai.
Así las cosas, Ángel Hidalgo (-10) encara el fin de semana como líder en solitario con cuatro golpes de ventaja sobre Joe Dean (-6) y cinco sobre Julien Guerrier, Sam Bairstow, Jon Rahm, Patrick Reed y Alfredo García Heredia. A seis se encuentran Jimmy Walker y los héroes del turno malo: Fleetwood, Puig y Arnaus.
En cuanto a los españoles, doce de los 23 que empezaron el Open de España el jueves han pasado el corte. Buena cifra. De los más necesitados en la lucha por mantener la tarjeta, sólo se ha quedado fuera Rafa Cabrera Bello. Siguen Sebastián García Rodríguez (-2), Santi Tarrio (PAR) y el citado Arnaus (-4).


