David Puig anunció en septiembre de 2022 que se hacía profesional. Sólo dos meses después estaba saliendo en el partido estelar de la última jornada en el International Series de Marruecos. Partió como líder con dos golpes de ventaja y terminó en la tercera posición. Desde entonces, no ha faltado a su cita con el liderato un domingo ningún año. En 2023 lo consiguió en dos ocasiones, una más en 2024 y ahora llega la quinta en 2025, justo a tiempo, poco antes de que acabe el año.
En 2023 lo logró en el International Series de Singapur, torneo del Asian Tour como el de Marruecos el año anterior, y en el LIV Golf de Greenbrier. En Singapur salió con la friolera de nueve golpes de ventaja y, obviamente, acabó levantando el trofeo. Mientras, en el Greenbrier, en su primer partido estelar de domingo en el LIV, acabó en la cuarta posición en solitario. Salió el último día empatado con Matthew Wolff. Poca culpa tuvo aquel día el bueno de David, simplemente Bryson DeChambeau se volvió loco y firmó un doce bajo par…
Por último, en 2024 también salió como líder en la última ronda en el LIV Golf de Houston. Estaba igualado con Paul Casey, Carlos Ortiz y Adrian Meronk y finalizó en el tercer puesto empatado. Curiosamente, en 2025, su mejor año en LIV, no había conseguido aún meterse en ningún partido final el domingo, pero no podía marcharse de vacío. Ya lo tiene en el bolsillo. Mañana saldrá el tee time estelar con Anthony Quayle y Ricardo Gouveia. Están los tres empatados en -13.
Tiene mérito los números de Puig. Cada año desde que es profesional ha conseguido salir como líder de un torneo en la última jornada y, con lo de mañana, lo habrá logrado en los tres circuitos profesionales que ha jugado durante su carrera, todavía incipiente: Asian Tour, LIV Golf y DP World Tour. Los siguientes pasos que le quedan serán el PGA Tour, si algún día llega esa posibilidad, y los Grandes, donde prácticamente nadie duda de que antes o después lo acabará consiguiendo.
Puig, por tanto, tiene experiencia en esta situaciones, aunque sea la primera vez que le sucede en el DP World Tour. Recordemos, por otro lado, que es el primer torneo que disputa el golfista de La Garriga como miembro con tarjeta del circuito europeo. Será una prueba de fuego, aunque el plan lo tiene muy claro, tal y como confesaba hoy sábado tras la tercera jornada. “Simplemente jugué sólido. Aquí no te puedes equivocar con los segundos golpes hacia el lado incorrecto y las banderas están muy escondidas, así que tienes que jugar a la parte ancha del green. Creo que lo hice bastante bien y eso me permitió hacer una vuelta sin bogeys, lo primero, y no tener demasiado estrés salvo en dos o tres hoyos en la parte media”, ha asegurado.
De momento, su balance saliendo de líder es una victoria en cuatro intentos. El objetivo mañana es mejorar ese porcentaje. A ver si llega la segunda, aunque no será nada fácil puesto que hay 25 jugadores separados únicamente por cinco golpes.



